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Lecciones de Seducción, Pilar Sordo

Lecciones de seducción.

(Nuevo libro de Pilar Sordo Bienvenido Dolor)

Me gustaría conocer su opinión de este libro que nos entrega lecciones concretas para explorar la seducción, principalmente, la autoseducción. La anécdota del conjunto de lencería con que se inicia el libro es cierta. En sus viajes a Colombia y otros países de Centroamérica se sorprendió con el hecho de que las mujeres se preocuparan de usar ropa interior del mismo color y de bellos modelos.

Y este singular hecho la hizo reflexionar sobre lo incómoda que se sentía frente al concepto ‘seducción’ que flota en el ambiente, muy vinculado a la belleza corporal y al dinero y por lo tanto, restrictivo porque deja a casi el 90% de la población fuera del tema.

Pilar Sordo se convenció entonces de que la seducción se había reducido a lo burdo, al caño, como dice, y se había alejado de lo misterioso. Y de ahí a escribir “Lecciones de seducción” de editorial Norma;un paso, su cuarto libro que ya se empina en la lista de los best sellers.

La obra comprende 12 lecciones de seducción concretas para poner en práctica durante cada mes del año, pero claramente, el proceso se puede apurar. Y cada capítulo tiene tareas específicas que nos llevan a reflexionar o accionar en un sentido.

Para Pilar Sordo el tema es vital porque no deja de ser paradójico que una persona se siente segura para seducir cuando está bronceada por el sol del verano, en vez de hacerlo, los 365 días del mes usando el encanto o el humor.

Quería rescatarlo (la seducción) para todos”, sentencia. Para la psicóloga el punto de inicio de todo es no sentir que el seducir tiene que ver con otros, sino que con uno y por eso vincula estrechamente el término seducción con el de autocuidado, autoseducción y autocariño.“La seducción de otros es una consecuencia y esto tiene que ver más con el hecho de que las seducción genera cierto magnetismo, termina vinculado al liderazgo”, afirma.

Y aquí hay un tema que las mujeres deben tomar en cuenta. La carga social las ha hecho asimilar en forma consciente o inconsciente que la mujer que seduce es una mujer mala y la otra, la conservadora, una mujer buena. No en vano es común escuchar y ver que los jóvenes piensan en la mujer con la que se casarán y será la madre de sus hijos como la buena y las para entretenerse, como la mala.

“El concepto de las dos mujeres en los hombres lo instala una mujer, su madre”, agrega. Pilar Sordo asegura que las mujeres tienden a sacar a una u otra según el momento y lo importante es integrarlas permanentemente. “Hay que ir a buscar a la que se dejó botada y eso puede ser facilitado por el hombre que se tiene al lado”, aclara.

La especialista señala que efectivamente hay un tema social detrás de esta división, pero esto es más bien un arquetipo que se repite en muchos países y tiene su origen casi bíblico, es como cuando se contrapone la imagen de María con la de María Magdalena.

Las mujeres no tienen claro cuáles son los costos que pagan por tener disociada a estas dos mujeres, porque a la larga, en algún momento de su vida va a tener que ir a buscar a la que dejó botada”.

En el libro asegura que hoy, un grupo de mujeres, sienten más libertad para vivir a estas dos mujeres, pero son marginales, porque, al contrario, la gran mayoría de las mujeres llevan muchos años en pareja y el hombre se inseguriza frente a la aparición de la mala, comienza a temer que sus actuaciones seductoras puedan derivar en una infidelidad.

Otro tema que se vuelve relevante, apunta en el texto, es que las mujeres no seducen –considerando temas tan básicos como el conjunto de lencería- porque perciben que los hombres leen siempre ello como una señal para ‘tener sexo’.

Esto pesa mucho. Hay un montón de mujeres que no van a jugar al autocuidado por miedo a cómo serán evaluadas. Para no mandarle un mensaje al hombre que lea ‘quiero sexo’, prefieren no ponerse el calzón bonito... Hay que sacarle el peso sexual a la ropa interior”, sentencia.
María José Errázuriz L.

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Nuevo concepto COACHINGNANDO una serie de sesiones de cocina y coaching que estan revolucionando el medio

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IMPERDIBLE..La educacion actual segun el caricaturista Argentino QUINO

¿Qué hacer con el bullying? Este proceso hay que observarlo desde el inicio de clases.

BULLYING

COMIENZA EN LA ETAPA PRE ESCOLAR
El 62% de las agresiones ocurre en la sala de clases
El 40% de las agresiones son cometidas por compañeros del mismo curso.
EL 20% por otros cursos

ESTADÍSTICAS DEL BULLYING
Según la OMS en un estudio de varios países incluido Chile, lo ha sufrido el
42% de las mujeres
50% varones
7,6% colegios particulares
9,8 colegios subvencionados
12 % colegios municipales

BULLYING SE GENERA POR LA CARENCIA DE:
Autoregulación social y autocontrol emocional

DEFINICION DE BULLYING
Matonaje, intimidación, burla, maltrato, comportamiento agresivo en el contexto escolar a un individuo o grupo por otro individuo o grupos en forma repetitiva prolongada en el tiempo casi siempre lejos de un adulto.

CARACTERÍSTICAS DEL BULLYING
Ocurre cuando los profesores o adultos no están presentes, por ejemplo en el recreo, cambio de hora, salida del colegio, camarines, baños, chats, etc.

FORMAS DE EJERCER EL BULLYING:
Físicos: golpes, empujones, robos
Verbal: insultos, amenazas
Relacional o indirecto: exclusión social, rumores
Digital: vía Web, celulares, etc.

CONSECUENCIAS DEL BULLYING:
Físicas (moretones, fracturas, robos)
Psicológicas (en muchos casos permanentes en el tiempo), depresiones, trastornos de ansiedad, estrés post traumático, trastornos alimenticios (anorexia, bulimia, obesidad), hasta suicidio.

SE TIENDE A IMPONER UNA CULTURA DEL SILENCIO
Las víctimas no suelen informar a los adultos
Muchos padres y profesores no saben quien está siendo víctima
Los agresores mantienen un doble rol, ley del silencio para la autoridad y exponerlo frente al grupo.

LA CULTURA DEL SILENCIO SE CONSOLIDA PORQUE:
A los alumnos les cuesta hablar sobre la situación en que se encuentran
Se realiza en forma privada
Muchos adultos sostienen que los niños son intrínsecamente inocentes
Muchos padres piensan que las disputas son normales en los niños y adolescentes
Estudios refieren que los profesores a menudo no hacen caso y desatienden las necesidades de las víctimas.
Las víctimas suelen no hablar temen represalias tienen miedo a aparecer débiles e incapaces de resolver sus problemas.

FALSAS CREENCIAS RESPECTO DEL BULLYING:
Juegos o bromas entre los estudiantes
Las agresiones forman parte del crecimiento
Enseña a enfrentar mejor la vida
Favorece la construcción del carácter
Ayuda a ser más fuerte
Hay que aceptarlo
Solo se da en cursos masivos
En los colegios pobres
Por competencia de las notas
Algo debe estar haciendo para que lo molesten
Quizás se lo merece

SUGERENCIAS ERRÓNEAS
Agrédelo nunca más va a molestar
Ignora el hecho y te van a dejar tranquilo
No acuses porque te van a molestar más

PENSAMIENTO DE ALGUNOS ESTUDIANTES
Nunca intervengo en los problemas con mis compañeros
Tiene que aprender a solucionar sus problemas solo
Si me meto, me van a molestar también a mí.

RAIZ DEL PROBLEMA EN EL HOGAR
Falta de disciplina e incongruencia entre los padres
Violencia en el hogar
Falta de habilidades parentales
Niños maltratados en forma física y/o psicológica
Medio ambiente estresante y conflictivo
Relaciones deterioradas en los padres
Falta de supervisión en TV, video juegos, con contenidos violentos
Conductas auto agresivas
Trastornos alimenticios

ACTORES DEL BULLYING

BLANCOS DE BULLYING
:
Ansiosos
Tímidos
Baja autoestima
Dificultades en sus habilidades sociales
Falta de amigos
Aislamiento
Sensibles
Tranquilos
Reacción: sumisa y pasiva, no se defienden y se sienten incapaces de hacerlo

VÍCTIMAS AGRESORES:
Hiperactivos
Impulsivos
Pobres habilidades sociales
Aislados por su comportamiento
El entorno se siente irritado por ellos
Conflictivos
Agresivos con la autoridad

AGRESORES:
Necesitan dominar socialmente
Mayor fuerza o altura
Autovaloración positiva
Menor reacción frente al dolor del otro
Deseo de reconocimiento impuesto por la fuerza

TESTIGOS O ESPECTADORES:
Pasivos o incitadores

Por acto directo u omisión sostienen los hechos de violencia al convertirse en cómplices del silencio.

SEÑALES QUE LOS PADRES PUEDEN SOSPECHAR QUE SU HIJO ESTÁ SIENDO AFECTADO
Presenta moretones, heridas, cortes, rasguños que no pueden explicarse
Ha perdido el interés por ir al colegio Y por hacer las tareas
Baja en el rendimiento académico
Tiene pocos amigos o no tiene
No invita compañeros a su casa o no es invitado
Falta de apetito
Dolores de cabeza o estómago en las mañanas
Alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas)
Pide dinero o comida extra (para entregarlo al intimidador)
Llega al colegio ansioso, o triste
Tiene aspecto deprimido
Cambia de humor inesperado
Irritable

SUGERENCIAS SI SOSPECHA QUE SU HIJO PRESENTA ACCIONES DE BULLYING
Evite castigar
Culpabilizar
Explicar que intimidar no es un juego
Señalar que no se va a permitir que las conductas agresivas continúen
Establecer normas familiares
Reforzarlo cuando cumpla con los deberes
Ser un buen ejemplo
Pase más tiempo con su hijo e involúcrese en sus actividades
Conozca a sus amigos
Mantenga contacto con el colegio

ROL DEL DOCENTE
Le corresponde un rol preferencial como agentes en prevenir y atender y erradicar el bullying
ya que crea un clima de temor y desconfianza que impacta directamente en el aprendizaje de los estudiantes
Es reprochable que el docente omita o eluda estas agresiones ya que afecta la salud física y mental (depresión, ansiedad, hasta suicidio).

SUGERENCIAS PARA PROFESORES
Diagnosticar la situación (aplicar instrumentos diagnósticos para conocer la situación del curso).
Estar atentos a conductas que no son habituales en algún estudiante
Implementar políticas de prevención e intervención
Realizar campañas masivas
Romper la cultura del silencio
Hacer participar a los estudiantes y conversar con ellos sobre las consecuencias del bullying.
Potenciar las habilidades sociales
Fomentar la creación de un clima escolar favorable.
Enseñar a los espectadores pasivos a que cuando vean una agresión se la digan al profesor

SUGERENCIAS PARA LOS PADRES
Hacer preguntas abiertas directas generales de un modo natural
Qué hiciste hoy en el colegio
Del 1 al 7 como estuvo hoy de entretenido el colegio
Dime las dos cosas que menos te gustaron hoy del colegio
Hay alguien en tu colegio que no te guste
Dime los dos compañeros más molestosos de tu curso

SI DETECTA QUE SU HIJO ESTA SIENDO INTIMIDADO
Hágale saber que usted está de su lado
Que lo que le ocurre no es por su culpa
No se enoje (si actúa agresivamente no ayudará a su hijo)
Mantener la calma analizar y conocer mejor la situación
Acercarse a conversar con el profesor e intentar estrategias que comprometan las partes implicadas (familias y colegio)

SUGERENCIAS PARA LOS HIJOS
Ignorar al agresor, alejarse
Si lo agrede que intente no llorar ni enojarse no mostrar que lo afecta (es la reacción que espera el agresor), no significa que no se sienta herido, pero que no deje que lo note, después que lo cuente a sus padres.
Que responda con tranquilidad y firmeza (no soy lo que tú piensas)
Convertir los comentarios en chistes (que ropa tan ridícula llevas, me alegro que te hayas fijado)
Indicarle que el agresor es el cobarde
Que él no es el problema
Que busque un sitio donde haya un adulto y se quede allí.
Comentarle a un adulto, no es acusar, es pedir ayuda cuando se necesita

QUE HACE LA MAYORIA DE LOS PADRES
Suelen estar al margen del problema ya que la comunidad escolar mantiene la ley del silencio.
Cuando se entera, tiene poca claridad de cómo ayudar a su hijo

LO QUE NO DEBE HACER
Amenazar al agresor
Instigar a su hijo a que se defienda con agresión, no te dejes pegar, tienes que ser más fuerte. (Pretender que su hijo soluciones su dolor con más presión produce el efecto contrario, se siente más débil)
Irrumpir en el colegio ocasionando un escándalo con el profesor y padres del agresor
Sobreproteger a la víctima y alejándolo de situaciones conflictivas
Cambiarlo de curso, de colegio, permitir que falte.
No darle importancia al problema o negar su existencia obligando al hijo a que se someta al hostigador con el argumento de que cuando se canse dejará de molestarlo.
Esperar no sirve de nada, consentir el maltrato es permitir que haya más víctimas

QUE PUEDEN HACER LOS PADRES
Apoyar emocionalmente a su hijo
Ayudarlo a superar el problema
Enseñar estrategias para defenderse de las agresiones y burlas

SI HA OCURRIDO UN HECHO
Trabajar con los padres del agresor, investigar las causas y apoyarlos en el manejo de soluciones
Reunirse con la víctima y apoderado en un espacio seguro y de confianza
Dar crédito y no enjuiciar
Reunirse con el agresor y sus padres, evitar el etiquetamiento
Realizar un diagnostico
Tomar medidas

AFRONTARLO
El primer interlocutor debería ser un profesional del colegio
Partiendo por el profesor jefe
Ayuda una política de comunicación escolar
Si el profesor no da respuesta, con la coordinadora del ciclo, o psicólogo
Plantear las necesidades de que el colegio aborde el tema de un modo estructurado.
La unión de los apoderados es fructífera

DEBEN PARTICIPAR
La dirección (lineamientos, capacitación, estratégicas)
Docentes (realizando actividades, potenciando habilidades)
Padres (estimulando el desarrollo socioafectivo del niño, informándose en qué consiste el problema, y de qué manera puede apoyar)

Ninguna forma de acoso escolar debe ser tolerada
No se trata de una parte normal del crecimiento
Semana anti bullyng donde todo el país se une
Firma de carta compromiso de los establecimientos educacionales
Potencian el desarrollo de habilidades sociales

NINGUNA ESTRATEGIA POR SI SOLA ERRADICA EL BULLYNG
Responsabilizar versus culpabilizar
Ser proactivo
Desarrollar estrategias reactivas de atención al problema
Implementar estrategias proactivas que aporten a la prevención

Es indispensable la creación y redacción de una política clara que contemple la postura del establecimiento educacional frente a este problema.

ACCIONES
Debate en la sala de clases
Construir un código de conducta para la sala de clases que contemple la no tolerancia frente a acciones de intimidación, estableciendo normas claras contra los agresores, la intimidación y el matonaje.
Implementar un teléfono de contacto para padres y estudiantes

EL ABUSO NO ES NORMAL NI SE TRATA DE BROMAS

EL OBJETIVO ES AYUDAR A QUE NUESTROS NIÑOS Y JOVENES NO SUFRAN EL PROBLEMA QUE CAUSA UN DAÑO PROFUNDO EN SU PERSONA, EN SU FAMILIA, EN EL COLEGIO Y EN LA SOCIEDAD.

LOS APODERADOS TENEMOS EL ROL CENTRAL DE VELAR PORQUE NUESTROS HIJOS SE SIENTAN BIEN EN EL COLEGIO, SOLO ASÍ PODRÁN DESARROLLARSE FAVORABLEMENTE Y APRENDER.

PADRES COORDINADOS FACILITAN LA TAREA FORMANDO UNA RED DE PROTECCION

LOS ABUSOS NO SON UN TEMA DE AHORA, SIEMPRE HAN OCURRIDO, PERO HOY PODEMOS VER LO QUE ANTES NO VEIAMOS ESTAMOS MÁS INFORMADOS, EXISTE MAYOR CONCIENCIA DE LA IMPORTANCIA DE FRENAR LOS ABUSOS Y EL DERECHO DE SER TRATADO CON RESPETO.

Sistema de Creencias: ¡Somos lo que pensamos!

El sistema de Creencias puede impulsar nuestro futuro al éxito...
¿Qué es el sistema de creencias?
A lo largo de la vida, vamos acumulando experiencias y creencias sobre como son, o como deberían ser las cosas. Son “nuestras verdades” y de acuerdo a ellas es la forma en que nos desenvolvemos en los diferentes casos que se nos van presentando.
Las otras personas también tienen sus verdades, algunas de ellas han vivido situaciones similares a las nuestras, otros individuos han tenido vivencias opuestas. Entonces, cual es la verdad? donde está el limite o cual es la mejor forma de actuar?
Creencias limitadoras
Este tema es muy importante porque somos y actuamos en la vida, según el sistema de creencias que tengamos sobre nosotros mismos.
Por ejemplo, creemos que somos personas poco agraciadas físicamente, y poco queridas en nuestra familia, seguramente actuaremos como personas que no son lindas, es decir apocadas, mostrando posturas corporales encogidas, pisando por el mundo como sobre cáscaras de huevos…
Otro ejemplo, sería que en nuestro hogar hubieran estimulado nuestras virtudes, nos hubieran querido mucho y nos lo hubieran demostrado en todo momento.
La consecuencia, es decir el resultado que se manifiesta en el trabajo, en las relaciones afectivas con otra gente o en el devenir cotidiano, seguramente es muy diferente en las dos circunstancias de vida.
Las personas que triunfan en, creen en si mismas, saben que son merecedoras de lo mejor del universo. Que en él hay mucho para todos.
Y los que no creen en si mismos sino piensan que no merecen nada, porque son feos, egoístas o lo que fuera que les habrán hecho creer terminan recibiendo de la vida eso mismo, lo que tanto temen.
Conozco una persona que llamaré “N”, que muchos años de su vida pensó que “no era inteligente” y que “la cabeza no le daba” según sus palabras, por lo tanto no hizo el colegio secundario, porque pensó que no lo podría hacer, que le iría mal.
Esta fue una decisión, es decir de no ir al colegio, que ocasionó múltiples y desagradables inconvenientes ya que pensaba en su en su interior que había algo malo en ella, ante las continuas puertas que se le cerraban cuando buscaba trabajo, a pesar de que era muy capaz de desempeñarse en algunas de las ofertas, pero como no tenía terminado el secundario, éste era un impedimento, para contratarla.
Hoy después de varios años, tiene dos trabajos, por cuenta propia, pero aspira a estudiar una carrera que le gusta mucho, y de nuevo necesita tener terminado el secundario.
Pero esta vez lo decidió hacer, en un plan acelerado, y sus notas por cada materia que rindió no bajaron de 8 puntos sobre un máximo de diez.
Hoy “N”, está muy feliz, a pesar de estar cansada por tanta actividad. Pero pasó algo muy importante, ella misma se asombró de que ¡sí podía!, ¡sí era inteligente!, y sí lograba cada mes, rendir una materia de acuerdo a las metas que se había planteado.
Sus creencias sobre si misma, cambiaron, y por lo tanto su vida, también está cambiado, ahora sabe que puede…
Los pasos que “N” siguió para lograr sus metas fueron los siguientes:
Buscó ayuda, porque se sentía mal y no sabía que le pasaba.
Identificamos los temas que le molestaban y eran conflictivos para ella.
Redefinimos las Creencias sobre si misma (este tema lo seguimos trabajando aún)
Trabajamos sus puntos de urgencia sobre todo los afectivos.
Elaboramos una lista de deseos y necesidades que había estado postergando.
Elaboramos metas y sub metas, en varias áreas de su vida.
Pusimos plazos de tiempo, y elaboramos un plan para este año para conseguir su metas.
Por Lic Angélica Kovac
http.analisisdeprocesos.blogspot.com
Chile

La resistencia al proceso de cambio. ¿Porqué se resiste el cambio?

Porqué te resistes a cambiar
Cuando una persona se somete a una terapia de cualquier tipo, a veces lo hace con la esperanza de que el terapeuta le ayude a resolver problemas de relaciones personales, tales como que el marido no le presta suficiente atención o que los hijos se comportan de manera inadecuada. No suelen pensar estas personas que lo único que puede hacer una terapia es ayudarles a modificar su propia conducta, ya que ése es el único ámbito en que podemos influir: la manera en que nosotros mismos nos comportamos.
Todo cambio que desees introducir en la manera en que los demás se comportan, debe ser realizado de forma indirecta a través del cambio de tu propia conducta. Mientras no cambies la forma en que te conduces, te seguirán ocurriendo las mismas cosas que ahora. A veces cuesta entender esto, porque a nadie le gusta cambiar. Cada uno de nosotros tiene un patrón de conducta que ha adquirido a lo largo de la vida por una u otra razón, y esas razones son las que hay que analizar para ver si siguen siendo válidas o no.
No puedes pedir al psicoterapeuta que mágicamente cambie la forma de actuar de los demás, ni que te dé la receta secreta para que tú lo consigas. Lo que el profesional puede hacer es ayudarte a identificar qué es lo que tú haces que provoca determinada respuesta de los demás. Una vez determinado esto, el paso siguiente es determinar si quieres cambiar o no. Puede ser que decidas aprender a conseguir que las cosas no te preocupen de la manera que antes lo hacían, lo cual ya es, en sí, una solución a tus problemas.
Si se presenta la necesidad de cambiar ciertos comportamientos, ya sea por indicación profesional o por decisión propia, la tarea implica el estudio de las razones que llevaron en primer término a adoptar esos comportamientos. Cada conducta tiene un motivo que la provoca, y que en su momento fue válido. Si ese motivo continúa siendo válido, es porque a través de la conducta estás satisfaciendo una necesidad que sigue estando vigente, y no va a ser fácil cambiar en tanto no encuentres una manera alternativa de satisfacerla, o consigas eliminar dicha necesidad.
Para entender mejor esto, veamos el caso de una persona que se quejaba de que no podía hacer amistades porque las otras personas la rehuían. Haciendo un análisis de su comportamiento, se halló que era su trato altanero lo que provocaba el rechazo de los demás. Esta persona había desarrollado en su infancia, que es cuando habitualmente ocurre, un sentimiento de inseguridad que le hacía temer el desprecio de los demás. Su talante altanero tenía como objeto evitar la intimidad que podría dar la oportunidad para sentirse lastimada por ese desprecio que suponía inevitable. Para conseguir tratar a las otras personas de un modo que le permitiera hacer amistad, esta persona tenía que eliminar ese sentimiento de inseguridad que la llevaba a comportarse de forma altanera.
El cambio de conducta no es fácil porque, aunque errada, una conducta que se ha ejercitado durante mucho tiempo da una sensación de seguridad. Aquí interviene el miedo que todos tenemos a lo desconocido, a lo que no hemos probado antes, a lo que se sale de lo rutinario. Solamente una pequeña fracción de personas gusta de situaciones nuevas y de comportamientos innovadores; la mayoría preferimos lo viejo y conocido. El problema es que, a veces, eso viejo y conocido es justamente lo que está jugando en tu contra.
Para poder cambiar nuestra situación tenemos que cambiar nuestra conducta, dejar esas viejas formas de comportarnos que durante tanto tiempo nos han servido torcidamente y seguir el camino recto de la verdad y la sinceridad. Tienes que ser sincero contigo mismo para poder cambiar tu rumbo, y esta es una de las cosas que cuestan porque al ser sincero tienes que empezar por reconocer esos miedos que tanto tiempo has estado ocultando. El miedo es una de las grandes fuerzas motoras de la conducta, ya que a nadie le gusta tener miedo y hacemos todo lo posible por evitarlo, hasta llegar a engañarnos a nosotros mismos.
Si cuando eras niño tus padres no pudieron o no quisieron eliminar tus miedos infantiles, de grande los seguirás manteniendo en alguna parte de tu personalidad, y te corresponde a ti, como adulto, ser tu propio padre y tu propia madre, tranquilizar y dar seguridad a ese niño atemorizado que tienes dentro de ti. En la enorme mayoría de los casos, si no cuentas con la ayuda de un buen terapeuta o de una persona que realmente te ame, te verás solo en esta tarea de hacer frente a tus miedos y de decidir cuál es la conducta que debes adoptar.
Tomar y mantener la decisión de adoptar una nueva conducta es una de las tareas más difíciles para el individuo, porque a ello se oponen todos los miedos que ha estado durante toda su vida tratando de mantener bajo control mediante la conducta que ha llevado hasta el momento. Será un proceso difícil que, sin embargo, debes llevar a cabo con coraje, con el convencimiento de que puedes caer, pero también levantarte y seguir intentando para así conseguir avanzar en el camino del crecimiento personal

LA LEY DEL MENOR ESFUERZO

La inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad... con
despreocupación con armonía y con amor.
Y cuando aprovechamos las fuerzas de la armonía, la alegría y el amor
creamos éxito y buena fortuna con gran facilidad.

Un ser integral conoce sin viajar, ve sin mirar, y realiza sin hacer.
Lao-TSE

La cuarta ley espiritual del éxito es la ley del menor esfuerzo. Esta ley se
basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza funciona con toda
facilidad y despreocupación. Ése es el principio de la menor acción de la no
resistencia. Por consiguiente es el principio de la armonía y el amor.
Cuando aprendemos esta lección que nos enseña la naturaleza satisfacemos con
facilidad nuestros deseos.
Si observamos la naturaleza, veremos que ella utiliza un esfuerzo mínimo
para funcionar. La hierba no tiene que hacer ningún esfuerzo para crecer
sencillamente, crece. Los peces no se esfuerzan para nadar, sencillamente
nadan. Las flores no hacen ningún esfuerzo para abrirse, sencillamente se
abren. Las aves no se esfuerzan para volar, sencillamente vuelan. Ésa es su
naturaleza intrínseca. La Tierra no se esfuerza para girar sobre su eje, es
su naturaleza girar a velocidad vertiginosa en el espacio. Es la naturaleza
de un bebé estar siempre en estado de dicha. Es la naturaleza del sol
brillar. Es la naturaleza de las estrellas titilar y destellar. Y es la
naturaleza humana hacer que los sueños se conviertan en realidad con
facilidad y sin esfuerzo.
En la ciencia védica, la filosofía milenaria de la India, este principio se
conoce como economía de esfuerzo o "hacer menos para lograr más". Al final
llegamos al estado en que sin hacer nada lo realizamos todo. Esto significa
que una ligera idea puede convertirse en realidad sin esfuerzo alguno. Lo
que conocemos normalmente como "milagros" son en realidad manifestaciones de
la ley del menor esfuerzo.
La inteligencia de la naturaleza funciona sin esfuerzo, sin resistencia,
espontáneamente. No es lineal, es intuitiva, holística y estimulante. Y
cuando estamos en armonía con la naturaleza, cuando estamos seguros del
conocimiento de nuestro verdadero yo podemos utilizar la ley del menor
esfuerzo.
Es mínimo el esfuerzo que hacemos cuando nuestros actos brotan del amor
porque es la energía del amor la que aglutina la naturaleza. Cuando tratamos
de conseguir el poder para controlar a los demás, gastamos energía. Cuando
buscamos el dinero o el poder para satisfacer al ego, gastamos energía
persiguiendo la ilusión de la felicidad en lugar de disfrutar la felicidad
del momento. Cuando anhelamos el dinero para beneficio personal únicamente
cortamos el flujo de energía hacia nosotros e impedimos la expresión de la
inteligencia de la naturaleza. Pero cuando nuestras actuaciones nacen del
amor no hay desperdicio de energía. Cuando nuestros actos brotan del amor,
la energía se multiplica y se acumula - y el exceso de energía que recogemos
y disfrutamos puede canalizarse para crear cualquier cosa que deseemos,
incluida la riqueza sin límites.
Podemos considerar el cuerpo como un aparato para controlar la energía:
puede generar almacenar y gastar energía. Si sabemos cómo generar,almacenar
y gastar la energía de una manera eficiente, podemos crear cualquier
cantidad de riqueza. Fijar nuestra atención en el ego consume la mayor parte
de la energía. Cuando nuestro punto interno de referencia es el ego cuando
buscamos poder y control sobre los demás o la aprobación del resto del mundo
desperdiciamos nuestra energía.
Sin embargo, cuando liberamos esa energía podemos recanalizarla para crear
cualquier cosa que deseemos. Cuando nuestro punto interno de referencia es
nuestro espíritu, cuando nos volvemos inmunes a la crítica y perdemos el
temor a los desafíos, podemos aprovechar el poder del amor y utilizar
creativamente la energía para vivir la abundancia y la evolución.
En El arte de soñar don Juan le dice a Carlos Castañeda: "Gastamos la mayor
parte de nuestra energía sosteniendo nuestra importancia... Si pudiéramos
perder parte de esa importancia nos sucederían dos cosas extraordinarias.
Una liberaríamos la energía que se mantiene atada alimentando la idea
ilusoria de nuestra grandeza y dos nos proveeríamos de suficiente energía
para ... vislumbrar la grandeza real del universo".

La ley del menor esfuerzo tiene tres componentes - tres cosas que podemos
hacer para poner en funcionamiento este principio de "hacer menos para
lograr más". El primer componente es la aceptación. Aceptar significa
sencillamente contraer un compromiso: "Hoy aceptaré a las personas, las
situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se presenten". Eso
significa que sabremos que este momento es como debe ser porque todo el
universo es como debe ser. Este momento - el que estamos viviendo ahora
mismo - es la culminación de todos los momentos que hemos vivido en el
pasado. Este momento es como es porque todo el universo es como es.
Cuando luchamos contra este momento en realidad luchamos contra todo el
universo. En lugar de eso podemos tomar la decisión de no luchar hoy contra
todo el universo, no luchando contra este momento. Eso significa que nuestra
aceptación de este momento es total y completa. Aceptamos las cosas como son
no como quisiéramos que fueran en este momento. Es importante comprender
esto: podemos desear que las cosas sean diferentes en el futuro pero en este
momento debemos aceptarlas como son.
Cuando nos sintamos frustrados o estemos molestos a causa de una persona o
una situación recordemos que nuestra reacción no es contra la persona o la
situación-sino contra nuestros sentimientos acerca de esa persona o esa
situación. Ésos son nuestros sentimientos y nadie tiene la culpa de ellos.
Cuando reconozcamos y comprendamos esto plenamente estaremos listos para
asumir la responsabilidad de lo que sentimos y para cambiarlo. Y si podemos
aceptar las cosas como son, estaremos listos para asumir la responsabilidad
de nuestra situación y de todos los sucesos que percibimos como problemas.
Esto nos lleva al segundo componente de la ley del menor esfuerzo: la
responsabilidad. ¿Qué significa responsabilidad? Significa no culpar a nadie
o a nada - ni siquiera a nosotros mismos - de nuestra situación. Una vez
aceptado un suceso, un problema o una circunstancia, responsabilidad
significa la capacidad de tener una respuesta creativa a la situación tal
como es en este momento. En todos los problemas hay un principio de
oportunidady esta conciencia nos permite aprovechar el momento y
transformarlo en una situación o una cosa mejor.
Cuando hacemos esto toda situación supuestamente enojosa se convertirá en
una oportunidad para crear algo nuevo y belloy todo supuesto torturador o
tirano se convertirá en maestro. La realidad es una interpretación. Y si
optamos por interpretar la realidad de esta manera tendremos muchos maestros
a nuestro alrededor y muchas oportunidades para evolucionar.
Siempre que enfrentemos a un tirano, torturador, maestro, amigo o enemigo
(todos son la misma cosa)recordemos: "Este momento es como debe ser".
Cualesquiera que sean las relaciones que tengamos en este momento de nuestra
vida son precisamente las que necesitamos en este momento. Hay un
significado oculto detrás de todos los acontecimientosy ese significado
oculto está trabajando a favor de nuestra evolución.
El tercer componente de la ley del menor esfuerzo es asumir una actitud no
defensiva,lo que significa que nuestra conciencia abandona su actitud
defensiva y nosotros renunciamos a la necesidad de convencer o persuadir a
los demás de que nuestro punto de vista es el correcto. Si observamos a las
personas que nos rodean, veremos que ellas pasan el noventa y nueve por
ciento del tiempo defendiendo sus puntos de vista. Si sencillamente
renunciamos a la necesidad de defender nuestro punto de vista a través de
esa renuncia lograremos acceso a una cantidad enorme de energía que
anteriormente desperdiciábamos.
Cuando estamos a la defensiva, cuando culpamos a los demás y no aceptamos ni
nos rendimos ante el momento, nuestra vida se llena de resistencia. Cada vez
que encontremos resistencia reconozcamos que forzar la situación sólo
aumentará la resistencia. No es bueno alzarse rígido como un gran roble que
se agrieta y sucumbe a la tempestad, al contrario, debemos tratar de ser
flexibles como la caña que se dobla en la tormenta y sobrevive.
Desistamos completamente de defender nuestro punto de vista. Cuando no hay
un punto que defender no puede haber discusión. Si hacemos esto
constantemente - si dejamos de luchar y de resistirnos - viviremos
plenamente el presente, el cual es un regalo. Alguien me dijo una vez que
el pasado es historia, el futuro es un misterio y este momento es un regalo.
Por esa razón este momento se denomina <>".
Si abrazamos el presente y nos volvemos uno con él, si nos fusionamos con él
sentiremos un fuego, un brillo, una chispa de energía palpitando en cada ser
consciente. A medida que experimentemos este júbilo del espíritu en cada ser
vivo, cuando entremos en intimidad con él la dicha nacerá en nuestro
interior y podremos deshacernos de las terribles cargas y molestias de la
actitud defensiva, el resentimiento y el rencor. Sólo entonces nos
sentiremos despreocupados, festivos, alegres y libres.
En medio de esta libertad alegre y sencilla, sabremos sin duda en nuestro
corazón que lo que deseemos estará disponible para nosotros cuando lo
deseemos porque nuestro deseo vendrá del nivel de la felicidady no del nivel
de la ansiedad o el temor. No necesitamos justificarnos, simplemente
declaremos nuestro propósito ante nosotros mismos y experimentaremos
realización, deleite, alegría, libertad y autonomía en todos los momentos de
nuestra vida.
Comprometámonos a seguir el camino de la no resistencia. Ése es el camino a
través del cual la inteligencia de la naturaleza se desarrolla
espontáneamente sin resistencia ni esfuerzo. Cuando alcancemos esa deliciosa
combinación de aceptación, responsabilidad e indefensión, sentiremos la
facilidad con que fluye la vida.
Si permanecemos abiertos a todos los puntos de vista - no aferrados
rígidamente a uno -nuestros sueños y nuestros deseos fluirán con los deseos
de la naturaleza. Entonces podremos liberar nuestros deseos sin apego y
después sólo esperar el momento propicio para que florezcan convertidos en
realidad. Podemos estar seguros de que cuando el momento sea el indicado,
nuestros deseos se cumplirán. Ésa es la ley del menor esfuerzo.


CÓMO APLICAR LA LEY DEL MENOR ESFUERZO

Pondré a funcionar la ley del menor esfuerzo comprometiéndome a hacer lo
siguiente:

1) Practicaré la aceptación. Hoy aceptaré a las personas, las situaciones,
las circunstancias y los sucesos tal como se presenten. Sabré que este
momento es como debe ser, porque todo el universo es como debe ser. No
lucharé contra todo el universo poniéndome en contra del momento presente.
Mi aceptación es total y completa. Acepto las cosas como son en este momento
no como me gustaría que fueran.

2) Habiendo aceptado las cosas como son, aceptaré la responsabilidad de mi
situación y de todos los sucesos que percibo como problemas. Sé que asumir
la responsabilidad significa no culpar a nada ni a nadie de mi situación (y
eso me incluye a mí). También sé que todo problema es una oportunidad
disfrazada, y que esta actitud de alerta ante todas las oportunidades me
permite transformar este momento en un beneficio mayor.

3) Hoy mi conciencia mantendrá una actitud no defensiva. Renunciaré a la
necesidad de defender mi punto de vista. No sentiré la necesidad de
convencer o persuadir a los demás de que acepten mi punto de vista.
Permaneceré abierto a todas las opiniones sin aferrarme rígidamente a
ninguna de ellas.
 Autor: Deepack Chopra

Cuatro pasos para vencer el miedo

¿Estás listo para vencer el miedo?


PASO #1) Acepta que el miedo es una respuesta normal a tu desarrollo personal, en otras palabras, cada vez que quieres crecer, que quieres tomar una decisión importante, que quieres salirte de tu lugar de comodidad, sentirás miedo ya que este quiere protegerte de lo desconocido.

PASO #2) Mantén un Diario de Éxitos con una sección dedicada a tus miedos En este diario, haz una lista de tus miedos. Cuando piensas en tus metas, ¿que miedos te llegan a tu mente? Haz una lista de ellos (miedo al rechazo, al fracaso, tomar riesgos, etc.) y escoge uno de ellos para enfocarte cada semana.
Contesta estas preguntas sobre el miedo que escogiste:
a) ¿Qué te ha costado este miedo? ¿Qué cosas hoy no Tienes en tu vida por culpa de este miedo?
b) ¿Cómo sería tu vida si este miedo no existiera?
c) ¿Qué sería lo peor que puede pasar si tomaras acción a pesar de este miedo?..¿puedes vivir con las Consecuencias?
d) ¿Qué es lo mejor que puede pasar si tomas acción a pesar de este miedo?
Las respuestas a estas preguntas te darán una clara indicación de si debes controlar tu reacción al miedo o permitir que este te robe tus sueños.
¿Me sigues hasta ahora? Entonces continúa con el...

PASO #3) Siente el Miedo y hazlo como quiera ¿Por qué razón? Te contesto en las palabras de Aleanor Roosevelt cuando dijo:
"Tú ganas fortaleza, coraje y confianza en ti mismo Cada vez que te detienes y miras el miedo en la Cara. Tú debes hacer lo que piensas que no puedes Hacer".
Todas las personas que tú conoces y que hoy son exitosas, cuando han querido crecer, han sentido miedo y lo han hecho como quiera.
Ellos viven sus sueños aunque tienen tantos miedos como aquellos que viven miserablemente, lo único es que se han convertido en maestros de sus miedos en vez de permitir que sus miedos sean su maestro.
Cuando actúes a pesar de tus miedos, te moverás desde un lugar de dolor, parálisis y depresión (otros sentimientos que normalmente acompañan el miedo) a un lugar de poder, de confianza en ti mismo y felicidad.
Cuando tú enfrentas el miedo te mueves a una posición de empoderamiento donde el miedo se convierte en algo irrelevante...lo sientes pero lo haces como quiera.
Tienes poder sobre ti mismo, poder de vivir tus sueños, poder de crear satisfacción en tu vida, poder de enfrentar obstáculos, y el poder de tomar acción.

PASO #4) Celebra tus triunfos. Cada vez que actúes a pesar de tus miedos es un triunfo, estas rompiendo tus cadenas y tomando control de tu vida.
Anótalo en tu diario de éxitos y cómprate un regalo, ve al cine o haz cualquier cosa que te haga sentir bien porque tú te lo mereces.
Cuando te sientas que estas actuando a pesar de este miedo, entonces, sigue estos cuatro pasos con el próximo miedo en la lista que escribiste en tu Diario de Éxitos.
Cuando sigas estos 4 pasos evitarás uno de los más grandes dolores de la vida: llegar al final de tus días y mirar hacia atrás y notar que aceptaste mucho menos de lo que la vida te ofrecía siendo sólo un testigo del éxito de los demás.
Cuando sigas estos 4 pasos, no permitirás que el miedo intervenga en la realización de tu propósito. Tú tienes grandes talentos y habilidades únicas que compartir con el mundo. Nadie puede ofrecer lo que tú puedes ofrecer.
Cuando sigas estos 4 pasos, estarás empoderado, romperás el hechizo del miedo y vivirás tus sueños.
Cuando sigas estos 4 pasos te sentirás en control y lograrás tus metas con mucho más facilidad. Te sentirás como una nueva persona y alcanzarás éxitos que sólo existían en tu imaginación!!!

COMO LIBERARSE DE LAS EMOCIONES NEGATIVAS

Sobre la no-identificación con las emociones negativas.
Una práctica interesante y liberadora es la no-identificación con las emociones negativas.
Pues bien, ¿Qué son y cómo se generan las emociones negativas?
La respuesta es de comprensión simple:
Son emociones negativas todo aquel sentir interior que lo arrastra a unohacia el lodo, hacia el lado oscuro y desagradable de uno mismo.
Cuando usted capta que algo en su mente se está complicando, enredando, y llevándolo a sentirse mal consigo mismo, en ese momento está frente a unaemoción negativa.
Muchas de estas emociones se originan siguiendo una pauta que con el tiempo, si usted la observa, resulta repetida y por lo tanto reconocible.
Obsérvese.
Usted tiene una experiencia cualquiera, que capta a través de sus sentidos y recibe en forma de impresiones, y resulta que cuando estas impresiones llegan a su mente éstas se asocian con ideas antiguas. Entonces
estas ideas, estos pensamientos, estos recuerdos preexistentes literalmente trastocan y transforman estas nuevas impresiones, arrastrándolo a usted hacia un espacio interno negativo, pesado, indeseable.
Así¬ sucede. Así es como se originan muchas de las emociones negativas. Son fruto de un encadenamiento de asociaciones mentales involuntarias y muy perjudiciales.
Y como usted no le pone atajo a este proceso mental, porque ni siquiera se da cuenta de que esto sucede, en su mente comienza a desplegarse un rollo de pensamientos y emociones cargadas de una energía negativa, con las cuales usted se identifica y por las que es arrastrado.
Nótese que para ser felices no nos falta nada que ya no tengamos, nada nos falta que pueda producirnos y justificar la ansiedad y angustia que a veces sentimos. Porque para ser felices no se trata de obtener algo que nos falte, sino que de desembarazarse lo más rápido posible de algo que nos sobra: las emociones negativas. Ellas son las que nos impiden obtener la ansiada felicidad.
Ahora bien, liberarse de esta clase de emociones, no-identificarse con ellas, es un hecho extraordinario y perfectamente posible.
El método consiste en decirle que no a las emociones negativas. Consiste en reconocerlas en el momento preciso que van a formarse, cuando las nuevas impresiones empiezan a mezclarse con esas ideas, pensamientos o recuerdos preexistentes de que hablamos. Cuando usted se da cuenta que si permite que
se desenrolle en su mente ese rollo negativo, producto del proceso de asociaciones que ocurre en esa misma mente, el asunto no tiene otro destino que una mala onda; en ese momento usted tiene que negarlas, no darles cabida no permitirles que respiren.
Tenga en cuenta que una emoción negativa es siempre algo agregado a la experiencia. Algo que uno le agrega a lo que verdaderamente sucede. Algo que ocurre en nuestras mentes y no en la realidad.
Por ejemplo: cuando usted se pega un martillazo en un dedo y, además del dolor, empieza a pensar en la mala suerte que tiene; en lo poco diestro que ha sido; en que ese dedo hinchado no le va a permitir trabajar como usted quiere; en que si tiene el dedo quebrado tendrá que ir al médico y que esto casi siempre es muy caro; y que entonces tendrá problemas con su presupuesto justo cuando quería hacerle un buen regalo a su novia...
Este es un buen ejemplo de encadenamiento de asociaciones negativas.
Como se ve, estos pensamientos son absolutamente agregados al hecho de haberse golpeado un dedo con el martillo y sentir su dolor.
Como queda claro entonces aquello no es más que el producto de un proceso mental equivocado. Un agregado mental que está de más, que es prescindible.
¿Lo ve usted? Es perfectamente posible vivir sin que esta cadena de asociaciones negativas tenga lugar. Liberarse.
Sólo recuerde y dígase: todo esto sucede en mi mente y no en la realidad.
Tómelo si quiere como un vil engaño de su mente indisciplinada, específicamente de su intelecto donde uno, en forma errónea, vive la mayor parte del tiempo reduciendo toda la existencia a su dominio.
Dicho sea de paso, hay que comenzar a entender que reducir la vida al plano del intelecto es condenarse a vivir una vida disminuida, un grave error. Cosa ésta que uno hace sin darse cuenta, desperdiciando la vida,
identificándose con ilusiones la mayoría de las cuales son negativas,violentas, depresivas, infernales.
En resumen: La emociones negativas existen sólo si usted les permite la existencia. Solo si usted no está atento para detenerlas en el momento preciso que se empiezan a formar. Sólo si usted insiste en creer que ellas son inevitables y no hace el esfuerzo por descubrir y comprender su condición de mero agregado psicológico, prescindible.
En ese caso usted es víctima de las emociones negativas. Cuando se deja llevar por ellas y no les pone atajo. Primeramente poniendo mucha atención y voluntad y, después con el tiempo y la práctica, con la simple y profunda comprensión de que éstas no sirven para nada, sino para perjudicarnos la existencia. Para impedirnos ser personas sencillas y felices...
¡Libérese!

SECRETOS ENTRE MADRE E HIJO: “No le digas al papá”, ¿cómo actuar?

SECRETOS MADRE E HIJO: “No le digas al papá”

Una encuesta de la Universidad Central determinó que a la hora de revelar un secreto, los hijos prefieren contarles a sus madres. Empieza así un juego de lealtades para ellas entre su rol de mamá y su rol de pareja. ¿Callarse o contar? En ambos casos las relaciones familiares se ven afectadas por el secreto que se oculta.
Si un adolescente tiene un secreto que lo angustia y quiere contarlo, es probable que se quede callado antes de decírselo a su papá. Según una encuesta realizada por la Universidad Central a jóvenes mayores de 15 años, sólo el 14,7% de ellos siente la suficiente confianza para comentar asuntos privados a su padre. A la hora de revelar un secreto a algún familiar, las madres son las preferidas de los jóvenes en un 57,3%. Favoritismo que se marca tanto en hijas como en hijos (ver recuadro).
“¿Te cuento algo? Pero no le digas al papá…”, es lo que escuchan las mujeres cuando uno de sus hijos le revela un secreto. Y habitualmente, el compromiso del silencio viene por añadidura. Con el padre es diferente. Su rol de supervisor no consigue generar la intimidad que sí tiene la madre en estrato diario con los hijos.
Y en parte, por esa misma complicidad que se da día a día, es que las mujeres están dispuestas a pactar la discreción. Aun cuando el trato involucre dejar fuera al marido y se plantee, entonces, un problema de lealtades que- advierten los especialistas- siempre trae consecuencias en la pareja y toma diferentes magnitudes, dependiendo de lo inocuo o grave que sea el contenido de lo dicho en forma confidencial.
Sin embargo, puestas a escoger si revelar o no un secreto de los hijos, el 43,3% de las mujeres consultadas en el estudio de la U. Central dijo que no se lo contaría a nadie, incluyendo al marido. El 25,3% contestó que le contaría a la pareja dependiendo del secreto. Y apenas el 16,7% lo revelaría a su marido, sólo si su hijo no se entera de ello.
¿Por qué estas respuestas? Según los especialistas, en las relaciones familiares, el rol de los hijos es más importante que el de la pareja, y las madres propiciarán inconscientemente esa complicidad con los hijos.
Lo malo es que en esa dinámica dejan fuera un aspecto central: la mirada y la experiencia que el padre puede aportar- y los hijos necesitan- sobre las diferentes situaciones.
Poder femenino
“La relación con los hijos está por encima de todas las cosas”. La frase es armada y manoseada, pero es una de las principales explicaciones de por qué las madres optan por la lealtad con sus hijos más que con su pareja.
“La mujer valora más ser mamá que esposa. La maternidad se vuelve primordial en términos de opción y de jerarquización de vida”, dice Domingo Izquierdo, de la U: Andrés Bello.
En la práctica, su rol de madre se traduce en dedicar más tiempo a la crianza que el padre. Toma decisiones del día a día sobre sus hijos y comparten lo cotidiano. Por lo tanto, sus conversaciones son mas frecuentes. Eso, sumado a que tienen una mejor comunicación que los hombres, las convierte en las elegidas por los adolescentes al momento de contar un secreto. Tanto así, que en la VI Encuesta Nacional del Injuv (2009), cuando se les pidió a los jóvenes que pusieran nota a la comunicación que mantienen con cada uno de sus progenitores, les dieron un 5,2 a los padres y un 6,0 a las madres.
Y este favoritismo no es solo en Chile. “En Estados Unidos, la tendencia sigue el mismo camino. Esto sucede porque ellas invierten mas en la educación desde que son pequeños, logrando relaciones más cercanas que se perpetúan”, dice a La tercera John Caughlin, profesor de la Universidad de Illinois y experto en esta materia.
Y así como la madre siente una fuerte lealtad hacia su hijo, algunos especialistas dicen que este sentimiento es recíproco. “Muchas veces los hijos sienten una lealtad invisible con la mamá, porque ellas presionan inconscientemente para que así sea”, dice el siquiatra Ariel Zúñiga. En la estructura familiar de una sociedad machista matriarcal como la chilena, las mujeres tienen el poder en la crianza: mientras ellas contienen, el hombre castiga y es relegado, agrega el especialista. Sólo en las nuevas parejas estos roles se están compartiendo más, y los padres están ganando terreno en la confianza que generan en sus hijos.
Lo oculto de los secretos
Pero como está dicho, guardar secretos siempre trae consecuencias, y una vez pactado el silencio, revelarlos, también. En esos términos, si la madre sabe, pero el padre aún no, que su hija en vez de partir de vacaciones con las amigas se fue con el pololo, es quizás porque la complicidad es un término que se malentiende. “En Chile, la complicidad es una ilusión, porque en realidad es un modo de no expresar conflictos y de ocultar las malas relaciones que puede haber. Con esta complicidad se evidencia que en esa familia no hay buena comunicación”, dice Izquierdo.
Una mirada que comparte María Teresa del Río, decana de >Ciencias SOCIALES DE LA Universidad Central: “El fenómeno del secreto se produce cuando funcionalmente los padres no logran ponerse de acuerdo en la crianza”. Por eso, una vez en el secreto, tanto darlo a conocer como seguir manteniéndolo tiene consecuencias que afectan las relaciones familiares. Si la madre decide hablar con el padre y el hijo se entera, la confianza del adolescente-que es muy cauto con su privacidad-se ve dañada y es probable que no vuelva a confiar tan incondicionalmente en ella. Sin embargo, si se opta por mantener y forjar el vínculo con el hijo, la relación de pareja se ve perjudicada.
Los cambios de tema abruptos o las miradas incómodas entre madre e hijo pueden ser percibidos por un padre, que siente que ni su mujer ni su hijio confían en él. “El que guarda el secreto se sentirá ansioso cuando se toquen temas que puedan ser relativos a la confidencia y evitará tener conversaciones de este tipo y otras con su pareja”, dice a La Tercera Anita Vangelisti, investigadora de la U: de Texas en secretos de familia.
Además, los expertos estadounidenses aseguran que los secretos, aun cuando no sean nocivos, si bien afirman el vínculo entre madre e hijo, son problemáticos si ese vínculo es a expensas de otra relación.
Cuando la dinámica del secretismo se instala, las mentiras que implica ese secreto pueden deteriorar la confianza en el matrimonio. Las explicaciones no bastan, sobre todo si no existe satisfacción conyugal.
Para el terapeuta Felipe Gálvez, de la U. de Chile, una de las mayores consecuencias de esta alianza es que “el padre va perdiendo conocimiento, pero, sobre todo, se le quita un espacio de relacionarse con el hijo”.
En este entendido, los especialistas aconsejan que lo mejor estratar el tema como familia. Renegociar con el adolescente para que él mismo le cuente el secreto a su papá, sin importar si rompió una regla o es un tema más tabú. A su vez, la pareja debe intentar entenderse y llegar a un acuerdo sobre cómo afrontar estos temas. Porque lo importante es que los hijos también necesitan la experiencia y la mirada del padre, aunque no la prefieran. Sin importar la edad que tengan.

Los mitos del secretismo
Mito 1:
Todos los secretos son malos. Por el contrario, ocultar información entre dos personas puede llegar a ser favorable, siempre que no afecte a terceros.
Uno de los estudios realizado por Anita Vangelisti dice que los secretos ayudan a crear y mantener intimidad. “Son una pieza de evidencia que la familia usa para confirmar que sus relaciones son únicas y cercanas. Crean un sentido de intimidad que es difícil de lograr en otros tipos de relaciones”, concluye refiriéndose, por ejemplo, a los cumpleaños sorpresas, las experiencias vividas.
Mito 1:
Una pareja sin secretos es positiva. Los especialistas concuerdan que es bueno que cada uno dentro del matrimonio tenga sus secretos, siempre y cuando los atesoren como parte de su intimidad y no en el sentido egoísta.” El amor moderno demanda no tener secretos, tentándonos con el mito de que es posible saber todo de la otra persona. Una pareja que no tiene secretos no tiene límites, no separa su vida, no tiene sueños propios ni misterios. Los que no tienen secretos, finalmente, terminan aburridos y en terapia. Otras parejas están marcadas por los secretos que se transforman en el modus operandi”, dice Imber-Black en su libro La vida secreta de las familias.

¿Por qué ocultamos información?
El 32,7% de los padres, 39,3% de las madres y el 40% de los hijos concuerdan en la encuesta que la principal causa de que por qué se esconde información que tiene que ver con evitar conflictos. “En Chile hay una identidad nacional en que molestarse o enojarse es percibido como negativo. Se valora no tener conflictos. No sabemos resolverlos, porque se evaden”, dice Domingo Izquierdo. Cuando se dice que el secreto hay que guardarlo para resguardar a quién no lo sabe y evitar un conflicto, no siempre es el motivo real. “Si ponernos excusas emocionales de protección para mantener un secreto, no estamos protegiendo a la persona, sino que a uno mismo de la respuesta que podría tener esa persona al conocer la información”, dice Evam Imber-Black en su libro. En definitiva, a las personas que guardan un secreto les preocupa más la reacción de los otros que revelar la información.

Cuando los hijos le guardan secretos a uno de sus padres
La situación se puede dar al revés: que uno de los padres le confíe un secreto a su hijo y le pida que no se lo cuente al otro padre. Las consecuencias de este secretismo son las más peligrosas. Los hijos se encuentran en la misma posición de elegir entre las lealtades a sus padres, lo que le puede producir estados de angustia y depresión sin importar su edad.
“Cuando los niños son utilizados como confidentes de los secretos que afectan directamente la vida de los padres excluidos, la jerarquía natural de la toma de decisiones en una familia es al revés. Un niño gana más poder y jerarquía que los años le permiten. El padre que queda afuera del secreto pierde influencia y respeto. La cuestión de quién decide qué y para quién se vuelve resbaladiza y no está disponible en la conversación”, concluye Imber-Black en su libro.
EN QUIÉN CONFÍAN LOS JÓVENES PARA CONTAR UN SECRETO
                   

                               PADRE     MADRE     AMBOS     NINGUNO
        HIJOS            20,3%          50,0%          5,4%            24,3%
        HIJAS              9,3%          65,3%        12,0%            13,3%


Noelia Zunino Erlauer

LOS NIÑOS Y EL TERREMOTO. El estrés post traumático en los niños

Tras el trauma de haber vivido un terremoto, muchos niños pueden vivir crisis de pánico. Es una situación extrema que los puede marcar profundamente, pero que con el apoyo necesario puede superarse más rápidamente.

“Mamá, no puedo parar de llorar”,
dice Constanza de tan sólo 6 años, mientras se abraza a su madre y le ruega que, por favor, vayan a buscar a su papá y hermana para estar todos juntos.

Este testimonio real se dio hace escasamente 18 horas, la tarde del domingo y revela el grado de estrés que están sufriendo algunos niños pequeños tras el violento terremoto del sábado. La pequeña, en cuestión, salta y se asusta con el más mínimo ruido. Si siente el cierre de una puerta pregunta inmediatamente: ¿qué es eso?

No sólo los adultos, sino que los niños pueden estar experimentando un trauma post sismo que genera angustia y hasta crisis de pánico.

“Las crisis de pánico son experiencias tremendamente traumáticas. Son ataques súbitos de terror con sensación de angustia inminente. Hay palpitaciones, taquicardia, a veces diarreas y en general, síntomas ansiosos de diversa índole que están muy magnificados. Todo esto con carácter abrupto, incluso para personas que no están nerviosas”, señala Luis Risco, psiquiatra y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Estos eventos toman un curso de 5 a 10 minutos en llegar a su clímax. Tal como explica Risco, “se pueden repetir varias veces al día y es importante aclarar que no son psicológicas, sino que ocurren cuando ya se ha gatillado un componente biológico de la ansiedad, por eso requieren tratamiento farmacológico en un servicio de urgencia”.

El profesional señala que, superada la crisis, se recomienda consultar a un psiquiatra infantil “para evitar nuevas crisis”.

Sin embargo, es importante destacar que estas crisis no son necesariamente síntomas de estrés post traumático. Así lo explica, Caterina Manzo, psicóloga y presidenta de la Sociedad Chilena de Psicólogos Clínicos.

Manzo explica que cuadros de ansiedad extremos vistos en niños, y no específicamente crisis de pánico, son síntomas más bien “de la reacción que los niños ven en los adultos. Ellos son como esponjas de los climas emocionales que perciben y están más atentos a lo que le pasa a los adultos que a las posibles réplicas”, aclara.

Por eso, la profesional recomienda a los padres controlar el nivel de ansiedad. “Los niños han visto en cierto modo como los adultos han flaqueado y eso les ha destruido el mundo con certeza que necesitan para sentirse protegidos y que los adultos les entregan. Por eso, es esencial que los adultos conserven la calma en lo posible”, agrega.

Pero junto a eso, debe sacarse una lección de todo lo vivido. José Pinedo, psicólogo del Hospital Clínico UC, manifiesta que una forma de superar estos estados extremos es sacando lecciones para el futuro. “La realidad es que somos un país propenso a los sismos y eso no se nos puede olvidar. Se tiene que hablar sobre el tema. Esto es distinto a lo que pasó con las Torres Gemelas en Estados Unidos, porque allí hubo un atentado de seres humanos contra seres humanos. En este caso, tanto el terremoto como los tsunamis son eventos naturales y en nuestro país vivimos en constante peligro de que esto pueda suceder”, dice.

Por esta razón, Pinedo llama a no aislar a los niños de lo sucedido. “Es importante que los niños accedan a información y que los padres los estén tranquilizando de que esto ya ocurrió, que todo lo que va a venir son réplicas y que en algún momento puede ocurrir un terremoto, un tsunami o una erupción volcánica para que los niños vayan aprendiendo desde ya como enfrentar esto Eso, además de que los adultos logren mantener la suficiente calma para transmitírsela a los niños y enseñarles medidas de resguardo”.

Medidas concretas

La psiquíatra infanto juvenil de la Clínica Las Condes, Flora de la Barra da una serie de recomendaciones sobre cómo proceder si un niño se mantiene angustiado a días del terremoto.

Actitud de los padres: así como fue vital en el momento mismo del sismo la reacción de los padres, ahora ello es más importante. Los niños deben percibir y ver que los adultos que los rodean no están angustiados y que al contrario, actúan tranquilos reparando lo dañado.

Dialogar para calmar: los padres deben hablar con los niños y explicarles que Chile es un país de temblores, que se hizo todo lo que era correcto y que están bien y ahora hay que ayudar a los que lo necesitan. Es sumamente importante cuidar las conversaciones entre adultos, sobre todo lo que narran y las expresiones catastrofistas que se pronuncian como ‘esto es lo más terrible que he vivido’.En este diálogo, hay que decirle que lo más malo ya pasó, que la tierra ya soltó su máxima energía.

Dejarlos expresarse: cuando los niños se muestren angustiados hay que dejar que cuenten sus miedos, preguntarles qué sienten, cuál es el temor preciso y despejarlo, tranquilizarlos, asegurándoles compañía y cuidado permanente.

Que no vean las noticias.

A la hora de dormir: si el niño pide dormir con los padres, que lo haga con pijama y ojalá esto no se extienda más allá de unos pocos días. Esta excepción debe darse por el menor tiempo posible y plantearlo como un regaloneo, no como una prevención a los temblores. Los niños deben enfrentar sus miedos porque ello es curativo, explica la psiquíatra, afirmando que deben promoverse el que duerman en sus camas. Para ello, retomar rutinas de lecturas de cuentos y rezar y acompañarlos hasta que se queden dormidos.

¿Medicamentos?: un trauma de este tipo debiera pasar rápidamente, pero puede presentarse un síndrome de estrés agudo que se puede enfrentar con una buena contención por parte de los padres. Si ello no ocurre, el niño se mantiene angustiado, debe consultarse a un especialista. Hay que tener presente que puede haber una reacción tardía de miedo después de varias semanas como pesadillas y flashback de imágenes traumáticas.

“La actitud de los adultos es determinantes en el momento mismo y después. Si se les ve tranquilos, haciendo un trabajo reparatorio, lo más probable es que no queden con secuelas”, asegura Flora de la Barra.

Carola Inostroza y María José Errázuriz L.
EMOL

EDUCAR A LOS HIJOS SIN CULPAS

La frase “los padres perfectos no existen” se escucha, cada vez, con más regularidad entre las generaciones jóvenes de padres, pero ello no necesariamente ha implicado mayor tranquilidad o confianza en los mismos.

La tradición, la sociedad, las costumbres no sólo han trasmitido la idea de que los padres son los responsables de la protección, salud y educación de sus hijos, sino que –y pareciera más en estos tiempos- que son responsables de garantizarles su felicidad y su éxito.

La psicóloga Isabelle Filliozat sale al frente de esto, recordando que los hijos perfectos no existen y por lo tanto, por más que los padres se esfuercen en ello, no conseguirán ese objetivo, lo que alivia bastante la presión a la paternidad.

Experta en relacione filiales, en su libro “Los padres perfectos no existen” de editorial Urano abre la mirada sobre una serie de conductas que los padres no observan y que de hacer conscientes pueden ayudar en la construcción de una buena relación con los hijos.

La autora de “Te odio, te quiero” afirma que a los padres “no les resulta fácil hacer frente a la culpabilidad cuando no se siguen las prescripciones de moda” así como que la idea de que en el pasado todas las cosas eran mejores depende de la ilusión que construye cada uno.

La especialista aborda una serie de conductas que los padres no tienen consciente y que de racionalizar, podrían asumir con menos culpa y esfuerzo el camino de la crianza.

Tendencia a la dramatización: cuando las cosas se tratan de los hijos, todo parece alcanzar otra dimensión y así como se puede tender a minimizar las cosas, también se puede sobreestimarlas. Es decir, se puede estar dispuestos a disculpar las travesuras de los niños ajenos, pero no se acepta las que hagan los propios. En otras palabras, con los otros las reacciones son más prudentes y se pierde la proporción con los propios.

Los padres son diferentes a las madres: es bueno tenerlo presente. Los hombres reaccionan diferente –a juicio de ellas, de manera menos sensible- frente a los actos de los hijos, pero ello no es porque sean menos sensibles, sino porque conocen menos a sus hijos.

La imagen personal: y el peso de la culpa hace que los padres, en público, sientan que todo se complica. Al sentirse observados, bajo juicio de otros, los padres tienden a actuar de un modo que incluso puede caer en la injusticia. El modo cómo los otros nos ven nos puede llevar a actuar sin discernimiento.

Asimismo, la culpa a ser considerados malos padres puede llevarlos a hacer innumerables sacrificios que sólo valen para engendrar un rencor más o menos inconsciente hacia nuestros hijos.

Reacciones impulsivas: ciertas acciones de los hijos hacen que los padres reaccionen de forma rápida, cuestión que es vista por los mismos como actos espontáneos, pero la verdad es que son automáticos y tienen relación con un reflejo adquirido. Hay que tener presente esto para que el impulso no se transforme en compulsión, sobre todo cuando se trata de golpes físicos sobre los niños.

Isabelle Filliozat asegura que “la compulsión a humillar, desvalorizar, juzgar y golpear es una proyección sobre nuestro hijo de los arrebatos de cólera que reprimimos en nuestra infancia. A nuestra cólera original hay que sumar la tensión, la frustración y la humillación de no haber podido manifestarla”:

Desvalorizaciones: los insultos a los hijos son ‘bofetadas’ emocionales y probablemente la historia personal haga creer a los padres que la violencia verbal no tiene importancia, pero es un hecho que sus consecuencias se darán en el tiempo.

“Desvalorizar es ejercer el poder sobre el otro, pero sobre todo intentar ejercer el poder sobre las heridas de la propia historia”, dice la experta.

Descontrol de los golpes: aunque los golpes puedan dar lugar a una modificación del comportamiento del niño en el corto plazo, la mayoría de las veces son inútiles y es un hecho que los padres cansados, irritables y deprimidos recurren más al castigo físico.

Niño que llevan la contraria: los padres tienden a interpretar las protestas de los hijos como algo dirigidos a ellos, en vez de ver que son manifestaciones de necesidades del hijo. Y reaccionan con autoritarismo, cuestión que empeora las cosas. Pasa lo mismo con las conductas que son leídas como caprichosos o antojos, cuestión que tiene explicaciones profundas y cuyo origen saldrán a la luz tarde o temprano.

Miércoles 3 de Marzo de 2010
María José Errázuriz L.
EMOL

Pilar Sordo, Coco Legrand !Viva la Diferencia¡

(Nuevo libro de Pilar Sordo Bienvenido Dolor)


OTRA ESCARAMUZA EN LA GUERRA DE LOS SEXOS


Podría ser uno más de los textos que atiborran las tiendas con estudios sobre las diferencias entre hombres y mujeres, salvo que el libro de Pilar Sordo, “¡Viva la diferencia!”, destila un notable sentido del humor, y las descripciones de nuestras mañas parecen la plataforma ideal para la rutina de un cómico criollo. Y justamente eso fue lo que ocurrió.


No puede haber una promoción de libro más soñada que la que recibió la sicóloga Pilar Sordo: el más grande humorista chileno menciona su nombre en el Festival de Viña, con el público rendido a sus pies y con una altísima audiencia televisiva. Es como para vender el alma por una oportunidad similar. Y no fue una sola vez y al pasar, pues Coco Legrand habló de su libro y citó capítulos en extenso como parte de su rutina humorística.

Naturalmente, en el pobre y voluble mercado de libros nacional, ello fue suficiente como para que “¡Viva la diferencia!” (Editorial Norma) saltara del anonimato a los primeros lugares del ranking de ventas por varias semanas. Es el paraíso.

Tampoco es azaroso que el maestro Legrand se haya acordado hoy de este volumen. Desde sus inicios el comediante ha basado sus espectáculos en la relación entre hombre y mujer, en la observación jocosa de los comportamientos y sus diferencias. Ya es un patrón nacional, muy imitado, la voz con que el Coco apela a una incierta esposa llena de manías y coartadora de sus ansias libertarias.



Al leer el libro de Pilar Sordo, a ratos parece un largo apunte de Coco Legrand, incluso nos causa risa al imaginarnos al cómico recitando los párrafos como parte de sus afamados monólogos. Por ejemplo, en el capítulo que Legrand citó en la Quinta Vergara – aquel de que los hombres “sueltan” y las mujeres “retienen” – la autora sostiene que “el 70% de las mujeres adultas encuestadas no cerraban totalmente la puerta del baño, esto debido a la costumbre de pensar que podría ser requerida para algo”.


Sin duda, el señor Coco Legrand leyó con detención el libro, y parece que lo memorizó o tomó apuntes de sus páginas. A poco andar, el trabajo de la sicóloga, por muy académica que haya sido su intención, se asemeja a un largo guión para comedia contemporánea sobre las relaciones de pareja, o la manida y vieja guerra de los sexos. Qué le parece este parlamento: “con el retener tienen también mucha relación conductas propias de nuestra vida cotidiana (para las mujeres), tales como guardar alimentos en el refrigerador pensando que los podremos volver a utilizar; no botar los papeles de las carteras o traerlas siempre llenas de cosas ‘por si acaso’, guardar cosas en las ropas o dentro de nuestros closets también por si acaso…” El truco está en que dichos parlamentos adquieren gracia, se transforman en comedia, sólo por la habilidad única del rey Midas Coco Legrand. Ningún otro humorista podría conseguir tal prodigio.


“¡Viva la diferencia!” es la concreción de un largo trabajo de la autora sobre las cualidades que nos distinguen a hombres y mujeres en todas las edades. Y en tal sentido se emparenta con una serie de libros que pretenden entregar las claves secretas para una mejor convivencia entre los géneros, como aquel de que las mujeres son de Venus y los hombres vaya uno a saber. En todos, incluido el de Pilar Sordo, abundan las obviedades y las vagas especulaciones, tanto que cualquier comentario machista de un grupo de amigos, en el bar el viernes por la noche, puede entenderse como un estudio cualitativo del comportamiento humano. Las mujeres son lloronas, las mujeres son malas conductoras, las mujeres no comprenden a los hombres. En el otro lado del espejo, en una mesa contigua en el mismo bar, las chiquillas emancipadas enarbolarán sesudas teorías para estigmatizar a sus adversarios: los hombres son animales, los hombres son bebés crecidos, los hombres no comprenden a las mujeres.


Y ahí tiene usted material para un nuevo libro. Considere además que existe un público amplio dispuesto a creer en sus conclusiones, e inclinarse hacia aquel título en una librería. De seguro no habrá sido la intención de la autora, pero la lectura de su texto nos remite a una concepción machista de la sociedad, en que la mujer – por ser tratada como un ser más sensible, más etéreo y “mágico” – queda en una posición inferior, disminuida con respecto al hombre.

Sin restarle mérito al libro ni al estudio de Pilar Sordo, cualquier intento de establecer rasgos distintivos entre hombres y mujeres, suele reducirse a generalidades que pueden ser tan valederas como disparatadas. El mismo subtítulo del volumen, “La magia en el ser mujer, la realidad en el ser hombre”, que es parte fundamental de la argumentación de la profesional, puede entenderse como una tremenda injusticia a las mujeres que sí son realistas y a los hombres soñadores y embriagados con la magia.

Sin embargo, se lee, y bien. Porque se aprecia un gran sentido del humor, una aguda observación de las conductas, obsesiones y manías de ambos sexos y porque la autora sabe que en estas páginas sólo hay una aproximación a las armas en la guerra de los sexos. Es decir, y volvemos al principio, el mejor futuro que se vislumbra para Pilar Sordo es la de una notable guionista de Coco Legrand o cualquier otro comediante que pueda interpretarla con habilidad. Aunque este último todavía no nace.

Mas de Pilar Sordo: Lecciones de seduccion, No Quiero Crecer.


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PILAR SORDO : "NO QUIERO CRECER"

(Nuevo libro de Pilar Sordo Bienvenido Dolor)


El exitoso libro de la psicóloga Pilar Sordo:No quiero crecer
La nueva sexualidad a los 15 años.
A esta edad los adolescentes sufren un remezón que afecta su desarrollo emocional y su conducta sexual. En este libro "No quiero crecer", la psicóloga Pilar Sordo describe esta etapa como un "terremoto" que pone a prueba los valores y la demarcación de límites. Aquí puedes leer las tres escalas del terremoto que propone.                                                                                                                                        (ver)

Primera escala:  La barrera del pudor
Hace unos años comenzó a ponerse de moda en varios colegios de Santiago y regiones el llamado "juego de las pulseritas" según la psicóloga Pilar Sordo. Aparentemente inocente y divertida, esta práctica ganó especial popularidad entre las niñas y niños de los últimos años de enseñanza básica y algunos de los primeros años de educación media. Su dinámica gira en torno a unas pulseritas de colores que las niñas se hacen con hilos de bordar y que se ponen en la muñeca con la misión de entregarlas a todos los compañeros con quienes se besarán durante una reunión o en alguna fiesta de colegio. Su reglamento es simple: La niña que logra desprenderse de más pulseras -que   besa a más compañeros- gana el juego. Se convierte en la más popular porque los hilitos con su color distintivo ahora los lucen como trofeos, otros adolescentes, de los que la mayoría de las veces, apenas conocen el nombre.

Según Pilar Sordo, estas pulseritas -ya convertidas en un panorama del carrete pre-quinceañero- evidencian la forma explosiva en que los adolescentes han comenzado a traspasar, a edades cada vez más tempranas, la barrera del pudor.

Esta dinámica demuestra el poco valor que le entregan al acto de besarse, que bajo estos códigos se transforma en una práctica divertida, sin trasfondo. Más que un acto importante en su desarrollo sexual y emocional, se convierte en una búsqueda de sensaciones o de adrenalina.

Para la psicóloga, que describe este fenómeno en su nuevo libro, "No quiero crecer" (Editorial Norma), que se lanzará estos días, el pudor es clave para el desarrollo de la sexualidad de los adolescentes. El pudor comienza a vivirse junto con la aparición de los caracteres sexuales secundarios, aquellos que los distinguen, pero no son directamente parte del sistema reproductor (caderas y pechos en las mujeres; músculos y vello facial en los hombres). Esta etapa -que actualmente se inicia al final de los 11 años y al comienzo de los 12- provoca que se sientan y se vean distintos. La primera reacción es que niños y niñas comiencen a resguardarse, a taparse y, en la gran mayoría de los casos, a avergonzarse. El problema surge en la medida en que los adolescentes cambian, a la velocidad del rayo, la vergüenza por la desinhibición. Y eso, asegura Pilar Sordo, se evidencia primero en las mujeres y más tardíamente en los hombres. "Todo esto se hace evidente a los 13 años, cuando muchas niñas empiezan a tener un cuerpo de mujeres en una estructura mental que sigue siendo infantil. Entonces comienza el tema de jugar con estas características, probar con cuánto muestran y cuánto no muestran, y su actitud frente al pudor se trastoca. Sienten que mantener el pudor es una cosa medio ridícula, pero que en cambio es una osadía mostrar. Esta actitud está ligada con la sobreerotización de la sociedad, donde la mujer es más mujer en la medida en que tiene más busto".

En el caso de los hombres, este juego tiene un aspecto más conductual que corporal. Dice que la osadía masculina está en el empezar a conquistar, en vencer el pudor a nivel de personalidad. "Más que mostrar su cuerpo, ellos se preocupan más de conquistar, de mostrarse lo más machos posible y empiezan a trabajar su cuerpo para sentirse atractivos desde ese ámbito".

En la medida en que esto ocurre es inevitable que niños y niñas terminen encontrándose en un juego donde se potencian. Mientras estas niñas-mujeres se muestran más, los niños cambian sus conductas para conquistarlas. Aparecen los códigos de conquista sexual, un crecimiento adolescente impaciente y adelantado. Esto ocurre porque hay difusión en los límites; no está claro qué se hace a los 13 años, cuánto se seduce, cómo se conquista. "Esas situaciones corresponden a otra edad, y traspasar ese límite a la larga sólo genera daño. De hecho, yo planteo que en los cursos de séptimo y octavo básico no se debería pololear. A esa edad su misión debe estar más enfocada con establecer códigos de lealtad en las amistades, más que códigos de uno a uno en términos de relación de pareja", explica la psicóloga.

Para Pilar Sordo, como a esta edad los niños actúan muy instintivamente y no tienen un código emocional muy grande ni menos valórico, el concepto de autocuidado es clave. Puede marcar la diferencia en esta escala de desarrollo emotivo y sexual. El autocuidado es la salida, el fin de esta escala.

"Es la única manera de prevenir, pero requiere de tres cosas clave: una es la evaluación del riesgo, otra es el establecimiento de un código valórico que te permita protegerte y el otro tiene que ver con la incorporación de factores emocionales dentro de este repertorio erótico nuevo. Lograr que los niños manejen este concepto sólo depende de los padres, quienes deben haberlo trabajado desde el inicio de su crianza. Enseñazas como que nadie lo puede tocar, que tienen que respetarse a sí mismos, controlar sus instintos. Y eso, que en este momento se deposita en lo sexual, debió centrarse a los cinco años con las pataletas, o a los tres años para controlarle el sueño o los esfínteres. Al final, el cómo los papás codifiquen ese proceso de aprendizaje no es independiente de cómo va a llegar a codificar su conducta sexual en la adolescencia. Es una malla que empieza a agarrar redes distintas".

Segunda Escala: Los peligros de la invulnerabilidad

En su libro Pilar Sordo asegura que actualmente los adolescentes tienen un exceso de información sobre el sexo y la sexualidad finalmente termina por servirles de nada. Dice que en sus conversaciones con estos niños ha comprendido que "todos los conocimientos que ellos manejan en relación a cómo cuidarse en términos de mecanismos de anticoncepción, no los usan porque asumen que nunca van a vivir una situación tan extrema, y si la vivieran, tampoco van a correr ningún riesgo porque no les va a pasar nada".

Precisamente esta errónea convicción de seguridad -"de que no les va a pasar nada"- es una característica central de esta etapa de la adolescencia. Se conoce como principio de invulnerabilidad y está directamente relacionado con sus estructuras mentales y neurológicas propias de su edad, porque hay ciertas partes del cerebro que se bloquean en la evaluación de los riesgos. Lo natural es que esto vaya desapareciendo a medida que crecen. Pero como en la actualidad muchos adolescentes también desarrollan una temprana relación con el alcohol, este principio de invulnerabilidad crece y se extiende por un periodo más extenso de lo normal. Eso aumenta el riesgo. Se extiende la idea de que las cosas les pueden pasar a otros, pero no a ellos.

"La mayoría de los adolescentes debe asumir el miedo a la experimentación de conductas adultas de una manera positiva o negativa, dependiendo de su elección. Si lo viven de una manera positiva, el miedo va a ser un factor protector, que les va a decir que no se pueden meter en situaciones riesgosas porque van a salir dañados. Pero el problema surge porque en la actualidad el miedo no se enfrenta con esa mirada. Ya no está visto como un factor protector, sino como algo que hay que traspasar, que hay que avasallar. Ahora el miedo se vive en la medida en que se vence. Hoy, mayoritariamente los niños de 14 años valoran más al que dice que sí ante una conducta riesgosa que el que dice valientemente no para protegerse. Ése es el perno", explica la psicóloga.

Bajo esta perspectiva de riesgo mal enfocado, el tema sexual adquiere una perspectiva diferente. La explicación de Pilar Sordo es que durante la adolescencia son tantas las variables que hay que manejar en la vida cotidiana, son tantos los miedos con los que los niños tienen que enfrentarse -subirse a una micro por primera vez, poder andar de noche, experimentar situaciones sociales donde ven a otros consumir drogas, etc.-, que los adolescentes no están preparados para incorporar además un tema con tanta energía propia como el sexual. "Así, al adelantar su iniciación sexual, entre las niñas se desvirtúa el concepto de virginidad y muchas veces inician prácticas para las que no están preparadas como el sexo oral".

"Creo que hay un tema ahí que se debe reflexionar socialmente, sobre todo entre quienes creemos en el concepto de la espera, la espera en la madurez, la espera en el compromiso para poder entregar esta parte mía, porque evidentemente esa persona, me guste o no, formará parte de la memoria emocional. Creo que le hemos ido perdiendo el valor al concepto de espera, a pesar de que hay un grupo grande de jóvenes, de mujeres y hombres, que lo siguen valorando como algo importante, pero que no se atreven a decirlo, porque son castigados socialmente, al tratarse de un tema antiguo, un tema que aparentemente no tiene sentido. Y en eso los padres tenemos la responsabilidad de hacerles soñar con ese concepto, tanto a hombres como a mujeres", explica en su libro.

Para la especialista, la mejor manera para que los padres combatan la errónea percepción del principio de invulnerabilidad es que controlen los límites y resguarden el espacio protector de los hijos. Que expliquen claramente cuáles son los factores de riesgo a los que no están dispuestos que se sometan o vivan. Y eso pasa por su autonomía. "A los quince años los niños no deberían ser tan autónomos. Deberían tener una hora límite clara para carretear, y menos hacerlo en horarios nocturnos ni en discoteques, porque en esos espacios hay más riesgos. Además los papás deberían tener un control sobre las amistades de sus hijos. Deberían indicar las variables de control y las situaciones de riesgos de las cuales están protegiendo a sus hijos".

Tercera escala: El costo de la impaciencia

Para Pilar Sordo, la impaciencia adolescente es otra característica que define y determina el acercamiento de las nuevas generaciones a la sexualidad. Dice que estamos frente a pre-quinceañeros que quieren experimentar sensaciones con rapidez y con la excusa de que eso los hace sentir más vivos, más grandes. "Tiene que ver con la conexión, con la adrenalina, con el que desaparezcan las angustias, las responsabilidades. Pero este deseo de vivir al máximo inevitablemente se entrecruza con la imprudencia, con la pérdida de control, con la ignorancia de lo que se está experimentando".

Esta impaciencia inevitablemente está asociada con la sensación de invulnerabilidad. Es el paso siguiente de ese estado. En la medida en que los adolescentes pierden el miedo, que se sienten seguros ante el riesgo, que malinterpretan su autonomía, la ansiedad por experimentar crece y genera que se cometan conductas basadas en la impaciencia.

Además, aclara Pilar Sordo, esta sensación de experimentar también es provocada por otras estructuras sociales bastante más complejas que ejercen presión sobre los adolescentes. "Esta generación, a la que apellido "banda ancha", está determinada por un sentimiento de rapidez para todo; para ellos todo tiene que ser instantáneo, todo tiene que ocurrir en el momento, sin procesos largos. Y eso es algo que replican de lo que sucede dentro de hogares donde ya no se cocina sino que se compra la comida hecha, en los que todo se encarga por teléfono o por el computador. Ante esa realidad, estos niños, que no tienen su personalidad e identidad aún estructurada prenden como pasto seco".

Entonces, si a esta impaciencia también se suman las anteriores etapas -la pérdida de la barrera del pudor, la falta de autocuidado- no es de extrañar que un gran porcentaje de adolescentes actualmente tenga su primera relación sexual tempranamente, sin mayor conciencia de lo que están haciendo. Se inician en una sexualidad que, en la gran mayoría de los casos, no está asociada al afecto, sino sólo a la práctica.

"El resultado es que los adolescentes empiezan a sentir interiormente grandes cuotas de angustia, sobre todo las mujeres, porque ellas están por naturaleza más intrínsecamente hechas para asociar o mezclar lo emocional, y se les obliga a disociarlo, porque o están bebidas o porque así hay que hacerlo. El tema es que ni siquiera dejan espacio para una conquista larga. O se adelanta ella a decirle que le gusta, o se adelanta él, o se besan antes de conversar. El tema es ir saltándose etapas lo más rápido posible, para avanzar. ¿Hacia dónde? Ni siquiera ellos lo tienen claro, pero el punto es que están avanzando", dice la psicóloga.

Para poner freno a esta impaciencia, los mecanismos de control de los padres son clave. "Si los papás no atrincan, no ajustan y no aprietan, de aquí en adelante costará un triunfo. Fundamentalmente hay que tratar de poner límites de horario, conocer a los amigos de los hijos, algo más que sólo el nombre, tener acceso a las redes tecnológicas que maneja -fotolog, facebook, twitter, etc.-, saber cómo las viven y cómo las experimentan".

La especialista aclara que es muy importante que los padres comprendan que esto sucede en un trasfondo de deberes y derechos.

"Hoy los niños tienen más conciencia de lo segundo. En la medida en que los padres instauran esta conciencia, enseñan códigos valóricos a sus hijos y guiarlos para que se dejen de regir por lo instintivo, la estructura para resistir este remezón estará mejor preparada".

Mas de Pilar Sordo:Lecciones de Seduccion, Viva la Diferencia


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PILAR SORDO 2010 ¿PORQUE LOS ADOLESCENTES NO QUIEREN SER ADULTOS?




Esa es la pregunta que se hace esta famosa psicóloga en su libro, una aguda radiografía sobre las consecuencias de la mala vida que los adultos están legando a sus hijos. Ahí desfila una nutrida fauna surgida de este erróneo modelo: desde los llamados jóvenes on off, que quieren todo instantáneo, a los bumeráng, que se van de la casa de los padres para regresar apenas viven el primer conflicto. Sin pelos en la lengua, aquí nos explica más.

Un acto de amor siente Pilar Sordo que fue dar a luz el libro No Quiero Crecer. Viva la Diferencia para Padres con Hijos Adolescentes (Editorial Norma). Este trabajo fue hecho durante su proceso de duelo luego de la muerte de su pareja a causa de cáncer, a quien dedica conmovedoramente esta obra. “Gracias a Óscar, el amor de mi vida, que me impulsó y me obligó a comprometerme con él, dos días antes de que partiera, a terminar este libro antes de septiembre. Gracias (…) por mostrarme que el amor también puede existir más allá de la vida misma”. Eso dice en las páginas de su nueva apuesta, luego del éxito de Viva la Diferencia, un libro en el que indagó acerca de las particularidades de lo masculino y lo femenino, así como en las complementariedades entre ambos géneros.

–¿Qué ha significado hacer este trabajo estando en un momento tan complejo?

–El proceso que estoy viviendo es superdoloroso y me ha permitido fortalecerme interiormente en un montón de aspectos. He intentado vivir esto con lamayor dignidad de la que soy capaz. Le prometí a Oscar que yo iba a tener listo el libro antes de mi cumpleaños, que fue en octubre. Lo terminé a finales de septiembre, pero la verdad es que no fue fácil. Tuve ayuda incluso de una periodista maravillosa, porque mi mayor problema fue a nivel emocional: procesar la información, con el dolor que tengo encima, me resultaba muy complicado. Por eso siento que este libro se convirtió en un gesto no solamente hacia él, sino hacia mis hijos y sus hijos. Fue demostrarles que también desde el dolor se pueden generar cosas nuevas.

Pero, más allá de este escenario íntimo, se trata de un libro que ella sintió que era urgente ante una realidad con la que le toca estar en contacto gracias a trabajar con jóvenes: en gran medida los ve con miedo a mirar al futuro debido a todo lo que los adultos les transmiten acerca de la vida. “No les estamos dando la idea de que vivir es grato, sino de cansancio, de esfuerzo, con una connotación negativa. El tema es quejarse todo el día de lo que hacemos, en vez de valorar o agradecer las maravillas que vivimos. Es algo alarmante, que sucede independiente de la condición económica, hoy absolutamente transversal en Chile”.

Añade: “Creo que tenemos que cambiar el switch y el eslogan debe ser ‘adultos felices, plenos y agradecidos’. Nos levantamos reclamando por haber despertado en vez de agradecer por haberlo hecho. Y eso, como testimonio de vida para un niño, es horroroso. Entonces, ¿cómo me piden a mí, adolescente, que empiece a mirar la vida como un desafío interesante? Por eso en vez de querer crecer, los jóvenes dicen: ‘Me voy a emborrachar, quiero borrarme por un rato’”.

–¿Y por qué los padres transmiten tan mala onda?

– Lo paradójico es que, a la larga, tampoco es un tema tan real, porque los adultos somos harto más felices de lo que decimos que somos, pero al contar lo que hacemos, el escenario es otro. Acá nadie cuenta nada bueno, porque sabe que va a venir otro a achacarle la onda. Si cuentan que se compran un auto, van a decirles que esa marca es gastadora y que da pocos kilómetros. Entonces para qué va a contar uno algo positivo. Al final, de lo que informamos no es de la realidad. Y eso los jóvenes lo sienten y les afecta. De ahí que no quieran crecer; para qué hacerlo si van camino a vivir de esa forma tan dura que los adultos les comunicamos.

–Dices que Chile es un país que tolera muy poco las diferencias. Desde este escenario, ¿qué ha sucedido con los jóvenes?

–Los adolescentes nos dan testimonio de mayor apertura y de tolerancia que sus padres. Pero, al mismo tiempo, por lo que reciben del mundo adulto, van cayendo en un juego en que ellos tampoco se toleran. Y sucede que muchos terminan no soportando al cabro que estudia mucho, al pokemón, al que tiene algún rasgo distinto. De alguna manera, el bullyng (maltrato o acoso entre estudiantes) está reflejando cómo ellos han ido canalizando la poca tolerancia del mundo adulto.

Educar virtudes

–¿Qué quieres decirles a los padres acerca de las diferencias que hay en sus hijos y la necesidad de respetarlas?

–Es que acá queremos ser todos iguales. Yo creo que el tema pasa por educar las virtudes. Creo que hablamos montones de los valores en esta sociedad, pero de virtudes no habla nadie. Y es algo superdistinto, porque los valores son algo ajeno a mí, que yo puedo tratar de compartir o no, pero las virtudes tienen que ver con un trabajo interno, que sale desde mí. La misión de los padres debe estar fundamentada en desarrollar las virtudes que tienen sus hijos. Y en ese proceso, por sí solos vamos a potenciar y respetar las diferencias.

–¿Cuál es la responsabilidad de los colegios? En algún momento los valores han quedado postergados porque se ha puesto el foco demanera extrema en el rendimiento académico.

–Creo que la educación en Chile se malogró cuando se reemplazó el concepto de `apoderado´ por el de `cliente´. No hay un compromiso de los padres con el proceso educativo, porque sienten que están pagando por un servicio, por lo tanto este tiene que ser bien respondido. Y como trabajo tanto para estos hijos, el colegio me tiene que responder a cosas que no soy capaz de hacer como padre. Y ahí nos estamos equivocando: yo elijo un colegio para que me ayude en la pega que yo tengo que hacer con mis hijos, no para que la haga por mí.

–Dices que hay muchos elementos de la vida moderna que dañan a la familia. ¿Cuáles son los que más atentan contra ella?


–No es que dañen en símismos; es el uso que les hemos dado a esos elementos. Creo que hoy tenemos unmundo que podríamos estar gozando por lo fácil que es:me refiero con eso desde la posibilidad de usar un tostador de pan hasta un remedio para el cáncer. Pero, a pesar de tener todo fácil y toda esa instantaneidad que es casi mágica, eso deteriora también los vínculos interpersonales. Al ser todo aparentemente tan descomplicado, a la larga dejamos de valorar las cosas profundas. Por ejemplo, hoy los viejos no tienen ninguna posibilidad de mirar fotos, porque nosotros, las generaciones más jóvenes, dejamos de imprimirlas. Ninguna familia se va a sentar frente al computador a mirar 548 fotos, y objetivamente antes éramos felices con 36. Por lo tanto, hoy yo tengo que desarrollar el acto de voluntad de imprimir las fotos para que mi abuelita las pueda ver.

– ¿Por qué piensas que en la familia la democracia no es un buen concepto?

–¿A quién se le ocurrió decir que la familia era una democracia? Jamás ha sido así. En la familia hay gente quemanda y otros que obedecen, y eso se hace para darles temple y formación valórica a nuestros hijos. Por lo tanto, yo no le puedo preguntar a un hijo si quiere o no ir a ver a su abuela. Él tiene que ir y punto, aunque vaya con mala cara. Es la única manera de que él se enfrente al desafío de conocer una experiencia que tiene que ver con la reconstitución de su propia historia y que él no va a ser capaz de establecer solo.

Beneficios de casados en mundo de solteros
–Hablas de hijos que están creciendo en habitaciones a puertas cerradas, sin espacios de encuentro. ¿Qué efectos tiene esta soledad de los adolescentes?

–Por ejemplo, la falta de habilidades sociales. Me impacta cómo esta generación de adolescentes no sabe conversar. Esto está sucediendo en todas partes, pero Chile es uno de los países más tecnologizados, porque como somos trancados emocionalmente y nos cuesta hablar, nos quedó fenomenal el email y el chat nos vino de perillas. Ya nunca más nadie se dijo nada de frente. Y eso, por supuesto, se potencia en nuestros hijos.

– Sostienes que los procesos que viven los adolescentes están adelantados por lomenos en dos años. ¿Por qué sucede esto?

– Es algo que tiene a los padres desconcertados y a los chiquillos también. Creo que hay un tema hormonal, estructural y físico que hace que los cambios se inicien antes en un cuerpo y una cabeza que no corresponden y eso genera un desajuste y una desarmonía importante. No sé si es por la alimentación, carga genética, factores culturales. Hasta la misma tecnología creo que los ha hecho evolucionar a nivel cerebral. Seguramente se les han activado circuitos neurológicos que nosotros jamás tuvimos. Yo todavía no entiendo cómo funciona un fax, para mí sigue siendo magia.

– Pasados los 24 años ya no sucede lo mismo, los procesos de ganar autonomía parecen estar ‘frenados’, tanto que hablas de la llamada generación canguro, de una adolescencia que se extiende casi hasta los 30 años: jóvenes que no emprenden vuelo porque están cómodos en casa y no tienen interés en volar por su cuenta.

– Claro, así está funcionando la generación canguro y la búmeran, que es la que se va de la casa y después regresa cuando le ha quedado algún desastre. Yo creo que eso también tiene que ver con el legado que les damos desde el mundo adulto: la poca posibilidad de que vean parejas felices o gente comprometida. Entonces, lo único que ellos quieren es plata para pasarlo bien, viajar, tener bonitos autos y casas, que las amueblan como departamentos pilotos para que pareciera que tienen un hogar. Pero a la larga les es más cómodo quedarse con los papás y tener, como digo yo, los privilegios de los casados y los beneficios de los solteros.

–¿Podemos cambiar este escenario? Al parecer hay una generación que en este aspecto ya está perdida...

–Yo entiendo que esta generación va a evolucionar positivamente. Creo que ellos van a ser tremendamente aprensivos como padres, en unmovimiento de péndulo que los va a llevar a hacer lo contrario que nosotros hicimos con ellos.

La importancia de ‘reparar’

–Todas estas generaciones que mencionas (la on off, la banda ancha, la búmeran) viven en el reinado del desecho, no tienen integrado el sentido de ‘reparación’ en sus relaciones humanas, así como no reparan lo que compran y se les echa a perder. Las relaciones humanas son para ellos desechables, así crecen las separaciones de pareja, por ejemplo.

– Lo clave es que los hijos vean a adultos que son capaces de ‘reparar’ y que, por lo tanto, en su función educativa los papás también les enseñemos eso. La idea es que aprendan a reparar los vínculos con los hermanos, los padres y los amigos. Eso se enseña en la casa: pegar un botón y lavar la zapatilla en vez de botarla es parte de ello.

– Afirmas que hay jóvenes que están rechazando el cariño y padres perdidos, no sabiendo cómo expresarlo. ¿Qué hacer?

–Hay que seguir insistiendo. Los adolescentes se quejan mucho de lo rápido que nos cansamos. Una mamá intenta abrazar a un adolescente y el niño le dice suéltame, mientras ella le responde: bueno, si no quieres que te abrace, no lo hago más. Uno no se puede cansar nunca de expresarles cariño a los hijos. Un adolescente a veces actúa así para tratar de poner límites en la configuración de su identidad, pero eso no significa que no necesite el abrazo. El tema es cuándo, porque obviamente no le gustará que lo hagas frente a los amigos.

–La vivencia de la sexualidad prematura es uno de los grandes temas que planteas. ¿Hasta dónde la prisa por el sexo puede perjudicarlos en su capacidad de ser plenos?


–Creo que hay que reencantar el concepto de sexualidad unido a lo afectivo. Siento, como digo en el libro, que los adolescentes están viviendo una sexualidad superinstintiva, propia de un mal entendimiento de la libertad: suponen, entrenados por nosotros, que ser libres es “hacer lo que yo quiero, por lo tanto si tengo ganas de tener sexo con tres, lo hago”. En ningúnmomento hay una evaluación emocional y valórica para pensar si eso está bien o mal, si va a dañar al otro. Esmuy importante la función que cumplimos los papás para enseñarles a pensar en relación a sus conductas sexuales. Si uno los observa en el cerro San Cristóbal un viernes en la tarde,más parecen una jauría de perros y a veces están incluso borrachos, porque el alcohol ha sido un elemento importante en la desinhibición sexual, y así se permiten una cantidad de juegos que si no, no harían jamás.

–Hay una frase muy linda en tu libro, recuerdas que “hay cosas que duran poco, pero pueden marcar toda la vida”... y te refieres a cómo a veces algo incluso fugaz puede cambiar a las personas para bien.

– Siento que hay un poder gigante al aprovechar la magia de los momentos. Cuando un hijo ve a su mamá haciéndole una torta para su cumpleaños, que es un momento que dura pocos minutos, eso va a forma parte de su memoria emocional, traduciendo ese gesto en el amor que su mamá le tenía. Hay cosas que no necesitan ser dichas y que más bien los padres tienen que empezar a actuarlas: que la tele se apague cuando se coma, que vayan todos juntos a visitar a los abuelos. Si veo que mi papá, en vez de llegar a la casa victimizándose como hace cada día, diciéndome que tiene el colon irritable porque trabaja tanto paramí, viene alegre y se sienta en el living a revisar una revista o a conversar conmigo, eso me cambia los circuitos. Son las sutilezas las que a la larga cambian las dinámicas.

por: Pía Rajevic

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