Mostrando las entradas con la etiqueta Bullying. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Bullying. Mostrar todas las entradas

Bullying: ¿Qué hacer cuando su hijo es el "matón de la clase"?

La mayoría de los padres se resiste a creerlo. "Es cosa de niños", dicen tratando de justificar a sus hijos. Ahí radica, según los especialistas, buena parte del problema. Porque para que el matonaje salga de las aulas, no basta que actúen las víctimas y el colegio.


"Este niño está sufriendo porque su hijo y otros lo están molestando", les dijo la orientadora. Hacia ya varios meses que la conducta de Juan (11 años) preocupaba a los profesores de sexto básico, en un colegio de Ñuñoa. Por alguna razón se había ensañado con un compañero de curso. Le arrojaba pelotazos directo al cuerpo cuando el niño menos lo esperaba, lo insultaba hasta dejarlo llorando, lo llamaba "cuico-flaite", lo amenazaba para que no lo delatara. Pero la cara de incredulidad y disgusto de los padres de Juan iba creciendo a medida que avanzaba el relato de la profesora. Hasta que la interrumpieron con su respuesta: "Quizás qué problema tenga ese niño en su casa, porque nuestro hijo no es así". Eso fue todo. Se levantaron y se retiraron de la reunión.

Con el tiempo, la conducta del menor mejoró, gracias a una intervención directa de profesionales del colegio. Porque los padres de Juan se negaron a volver a tocar el tema y los profesores ni siquiera supieron si ellos habían hablado con el niño. "En los casos de bullying, los padres de los victimarios suelen ponerse a la defensiva. Son muy pocos los que reaccionan adecuadamente", comenta la orientadora del colegio.

Un estudio que realiza el Ministerio de Educación muestra que el 30% de los alumnos de quinto básico es víctima de bullying y que, entre séptimo y octavo básicos, estas situaciones alcanzan las cifras máximas. Las mismas autoridades dieron a conocer esta semana el número de denuncias que recibe su línea 600: los casos de agresiones aumentaron 77% entre 2008 y 2009. El fenómeno ya está instalado en las aulas y cada cierto tiempo, vuelve a acaparar la atención pública con casos de violencia inusitada, como el ocurrido hace poco más de una semana en un establecimiento de La Florida, donde un pequeño de siete años fue empujado por otros niños hacia un ventanal. Resultó con heridas de gravedad en ambos brazos.

Los especialistas concuerdan en que los colegios deben adoptar una actitud más enérgica y decidida frente al tema, estar vigilantes y contar con programas de prevención. Pero también tienen claro que la forma en que actúan los padres de los agresores es fundamental. "La negación en la que acostumbran caer es un factor relevante para que el bullying siga creciendo. Este ciclo continuará mientras no lo acepten. Tendremos cientos de víctimas más y creo que podemos culpar, con justicia, a los padres de los agresores por no colaborar en frenar esto", dice a La Tercera Michele Elliott, sicóloga inglesa y autora del libro Intimidación, uno de los textos más completos sobre el tema.

COSA DE NIÑOS
Un recorrido por varios colegios de diferentes sectores de Santiago deja en evidencia la situación: en la mayoría reconocieron haber experimentado casos de bullying en el último tiempo, pero también relataron cómo los padres de los agresores se resisten a creerlo y surgen las justificaciones que sólo dificultan solucionar el problema. Frases como "son cosas de niños", "sí, ya sé que es un poco agresivo, pero un poco", "mi hijo me asegura que no fue tan así" o "¡no es para tanto!", abundan en la boca de estos papás. Después de algunas reuniones, algunos terminan por aceptarlo, otros se mantienen incrédulos.

Fue el caso de los padres de Andrés. Eran citados cada dos o tres meses por la dirección del colegio, un establecimiento particular en Las Condes. El niño había comenzado con patadas e insultos hacia otros menores en séptimo básico. Durante la primera reunión, reconocieron que su hijo era "algo agresivo" y se comprometieron a hablar con él, pero insistieron en que sólo eran "cosas de preadolescentes, que pronto pasarían". No fue así. Andrés continuó con sus malos tratos hacia algunos de sus compañeros, con sus amenazas de "te espero a la salida", mientras su hoja de vida se llenaba con anotaciones negativas. Según recuerda el orientador del colegio, después de un tiempo la madre aceptó la situación, pero el padre se resistía, lo que hacía que el niño se sintiera respaldado en su comportamiento.

El episodio más grave se registró a finales de octavo básico. Un día, Andrés engañó a una de sus víctimas habituales para que fuera solo al estacionamiento del colegio. Ahí, se lanzó sobre él con golpes de patadas y puños. Sus padres fueron citados nuevamente, pero esta vez era para comunicarles que el muchacho sería expulsado. Recién en ese momento, el padre de Andrés reconoció -aunque a regañadientes- que el niño tenía problemas.

¿QUÉ HE HECHO MAL?
Aceptar que un hijo puede ser el responsable del sufrimiento de otro niño no es fácil para ningún padre. "El dolor tiende a evitarse siempre", dicen los especialistas, y estos casos no son la excepción.

Lo primero que cualquier padre debe asumir es que su hijo jamás se comportará igual en la casa que en el colegio. Por lo que todo es posible. "Los niños despliegan diferentes conductas en distintos momentos, porque las conductas son funcionales. Por ejemplo, la agresión en los colegios tiene mucho que ver con el estatus social y con ocupar cierta posición de poder, lo cual en la casa no tiene ningún sentido", dice el sicólogo de la U. Alberto Hurtado, Christian Berger. De hecho, los victimarios no evidencian cambios conductuales que llamen la atención, como sí ocurre con las víctimas.

Luego, dicen los expertos, es incluso más fácil para los padres asumir que sus hijos son víctimas que victimarios. "Culturalmente, es mucho más sencillo asumir el rol de víctimas. Es doloroso para un padre que su hijo sea agredido, pero lo acepta con mayor facilidad porque somos un país de victimizados", dice María Isabel Toledo, antropóloga de la U. Diego Portales. Es decir, siempre es mejor sentir que la culpa es de otro. Y negar la agresividad en un hijo es una forma de sentirse "menos culpables". Porque, según explica Berger, los padres de los agresores suelen ser estigmatizados. Pero lo segundo que nunca deben olvidar es que, muchas veces, ellos no han hecho las cosas mal. "Normalmente, se le echa la culpa a la familia, y en algunos casos puede ser muy determinante, pero en la violencia escolar son muchas más las variables involucradas", dice Berger.

Eso sí, una cosa es segura: si los padres de los agresores aceptan colaborar con el colegio, es muy probable que la situación se solucione. Como en el caso de Paula. Cuando supo que su hija agredió a una compañera, luego del llamado de la otra mamá, actuó de inmediato: la castigó por un mes y la llevó a la casa de la víctima para que se disculpara. Eso fue suficiente.

Si usted tiene la sospecha de que su hijo puede ser el "matón de la clase", estas son algunas recomendaciones: pregúntele a su hijo si usa apodos para referirse a otros compañeros (el tenor de ellos le dará una idea), que le cuente el tipo de juegos que tiene, verifique si llega a la casa con artículos o juguetes que no son suyos y, sobre todo, converse con otros padres del curso.

El testimonio de una madre
"Es cómodo creer que los agresores siempre son alguien más, niños de familias disfuncionales o con muchas cosas en contra. La verdad es que muchos niños tienen el potencial para ser el matón, incluso mi querido hijo. Y para un padre, ese puede ser un descubrimiento bastante devastador. Me tomó por sorpresa. Mi hijo nunca fue muy dado a compartir sus vivencias en el colegio. Así que cuando recibí una llamada telefónica de un padre que me dijo: '¡Esta conducta tiene que parar!', me sentí consternada. ¿Mi hijo? Seguramente era un error. Era un niño brillante, que tenía una familia feliz con sus dos padres y muchos amigos.
¿Cómo podría lidiar con la situación? No podía estar en la escuela cuando ocurrían los incidentes y sin importar cuánto hablara con mi hijo o cuánto razonara con él o incluso le rogara, a él no parecía importarle lo que estaba ocurriendo. Desde una perspectiva adulta, puedo ver que sus incentivos eran pocos. Si eres víctima, necesitas desesperadamente cambiar las cosas. Pero si eres el matón, tienes el poder y para un niño de nueve años eso puede sentirse muy bien.
La víctima lloraba todas las mañanas y pedía no ir a la escuela, mientras mi hijo asistía con total alegría. Nada de lo que intenté parecía funcionar. Pregunté: '¿Al otro niño le gustaría venir a almorzar?', creyendo que ayudaría. No quiso. ¿Quién en su sano juicio lo haría? Todo el episodio duró casi nueve largos meses. Al final, la paciencia y la comprensión rindieron frutos. Se necesitó de una sociedad tripartita entre la escuela, los otros padres y yo. En un esfuerzo supremo de autocontrol, mi esposo y yo nunca le gritamos a nuestro hijo ni lo culpamos. Sólo tratamos de hacerle ver el efecto que estaba teniendo su conducta.
Durante todo este período, visitaba el colegio convencida de que los otros padres me odiaban, que pensaban que nuestro hogar ocultaba vergonzosos secretos, que era una madre atroz. Creo que he aprendido de la experiencia. La lección más importante es admitir y aceptar responsabilidad. Mis hijos son queridos, pero no son perfectos. Escuché a unos amigos que discutían sobre el difícil momento que pasaba su hijo en el colegio porque lo estaban molestando. 'En realidad', me confió alguien, 'es su hijo el que está haciendo bullying. Pero intenta convencerlos de lo contrario'.
Entiendo su renuencia a creerlo. Pero enfrentémoslo; no son sólo las víctimas las que tienen que hablar sobre el tema. La única forma de erradicar el bullying es que los culpables y sus padres levanten la mano".
POR NOELIA ZUNINO

¿Qué hacer con el bullying? Este proceso hay que observarlo desde el inicio de clases.

BULLYING

COMIENZA EN LA ETAPA PRE ESCOLAR
El 62% de las agresiones ocurre en la sala de clases
El 40% de las agresiones son cometidas por compañeros del mismo curso.
EL 20% por otros cursos

ESTADÍSTICAS DEL BULLYING
Según la OMS en un estudio de varios países incluido Chile, lo ha sufrido el
42% de las mujeres
50% varones
7,6% colegios particulares
9,8 colegios subvencionados
12 % colegios municipales

BULLYING SE GENERA POR LA CARENCIA DE:
Autoregulación social y autocontrol emocional

DEFINICION DE BULLYING
Matonaje, intimidación, burla, maltrato, comportamiento agresivo en el contexto escolar a un individuo o grupo por otro individuo o grupos en forma repetitiva prolongada en el tiempo casi siempre lejos de un adulto.

CARACTERÍSTICAS DEL BULLYING
Ocurre cuando los profesores o adultos no están presentes, por ejemplo en el recreo, cambio de hora, salida del colegio, camarines, baños, chats, etc.

FORMAS DE EJERCER EL BULLYING:
Físicos: golpes, empujones, robos
Verbal: insultos, amenazas
Relacional o indirecto: exclusión social, rumores
Digital: vía Web, celulares, etc.

CONSECUENCIAS DEL BULLYING:
Físicas (moretones, fracturas, robos)
Psicológicas (en muchos casos permanentes en el tiempo), depresiones, trastornos de ansiedad, estrés post traumático, trastornos alimenticios (anorexia, bulimia, obesidad), hasta suicidio.

SE TIENDE A IMPONER UNA CULTURA DEL SILENCIO
Las víctimas no suelen informar a los adultos
Muchos padres y profesores no saben quien está siendo víctima
Los agresores mantienen un doble rol, ley del silencio para la autoridad y exponerlo frente al grupo.

LA CULTURA DEL SILENCIO SE CONSOLIDA PORQUE:
A los alumnos les cuesta hablar sobre la situación en que se encuentran
Se realiza en forma privada
Muchos adultos sostienen que los niños son intrínsecamente inocentes
Muchos padres piensan que las disputas son normales en los niños y adolescentes
Estudios refieren que los profesores a menudo no hacen caso y desatienden las necesidades de las víctimas.
Las víctimas suelen no hablar temen represalias tienen miedo a aparecer débiles e incapaces de resolver sus problemas.

FALSAS CREENCIAS RESPECTO DEL BULLYING:
Juegos o bromas entre los estudiantes
Las agresiones forman parte del crecimiento
Enseña a enfrentar mejor la vida
Favorece la construcción del carácter
Ayuda a ser más fuerte
Hay que aceptarlo
Solo se da en cursos masivos
En los colegios pobres
Por competencia de las notas
Algo debe estar haciendo para que lo molesten
Quizás se lo merece

SUGERENCIAS ERRÓNEAS
Agrédelo nunca más va a molestar
Ignora el hecho y te van a dejar tranquilo
No acuses porque te van a molestar más

PENSAMIENTO DE ALGUNOS ESTUDIANTES
Nunca intervengo en los problemas con mis compañeros
Tiene que aprender a solucionar sus problemas solo
Si me meto, me van a molestar también a mí.

RAIZ DEL PROBLEMA EN EL HOGAR
Falta de disciplina e incongruencia entre los padres
Violencia en el hogar
Falta de habilidades parentales
Niños maltratados en forma física y/o psicológica
Medio ambiente estresante y conflictivo
Relaciones deterioradas en los padres
Falta de supervisión en TV, video juegos, con contenidos violentos
Conductas auto agresivas
Trastornos alimenticios

ACTORES DEL BULLYING

BLANCOS DE BULLYING
:
Ansiosos
Tímidos
Baja autoestima
Dificultades en sus habilidades sociales
Falta de amigos
Aislamiento
Sensibles
Tranquilos
Reacción: sumisa y pasiva, no se defienden y se sienten incapaces de hacerlo

VÍCTIMAS AGRESORES:
Hiperactivos
Impulsivos
Pobres habilidades sociales
Aislados por su comportamiento
El entorno se siente irritado por ellos
Conflictivos
Agresivos con la autoridad

AGRESORES:
Necesitan dominar socialmente
Mayor fuerza o altura
Autovaloración positiva
Menor reacción frente al dolor del otro
Deseo de reconocimiento impuesto por la fuerza

TESTIGOS O ESPECTADORES:
Pasivos o incitadores

Por acto directo u omisión sostienen los hechos de violencia al convertirse en cómplices del silencio.

SEÑALES QUE LOS PADRES PUEDEN SOSPECHAR QUE SU HIJO ESTÁ SIENDO AFECTADO
Presenta moretones, heridas, cortes, rasguños que no pueden explicarse
Ha perdido el interés por ir al colegio Y por hacer las tareas
Baja en el rendimiento académico
Tiene pocos amigos o no tiene
No invita compañeros a su casa o no es invitado
Falta de apetito
Dolores de cabeza o estómago en las mañanas
Alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas)
Pide dinero o comida extra (para entregarlo al intimidador)
Llega al colegio ansioso, o triste
Tiene aspecto deprimido
Cambia de humor inesperado
Irritable

SUGERENCIAS SI SOSPECHA QUE SU HIJO PRESENTA ACCIONES DE BULLYING
Evite castigar
Culpabilizar
Explicar que intimidar no es un juego
Señalar que no se va a permitir que las conductas agresivas continúen
Establecer normas familiares
Reforzarlo cuando cumpla con los deberes
Ser un buen ejemplo
Pase más tiempo con su hijo e involúcrese en sus actividades
Conozca a sus amigos
Mantenga contacto con el colegio

ROL DEL DOCENTE
Le corresponde un rol preferencial como agentes en prevenir y atender y erradicar el bullying
ya que crea un clima de temor y desconfianza que impacta directamente en el aprendizaje de los estudiantes
Es reprochable que el docente omita o eluda estas agresiones ya que afecta la salud física y mental (depresión, ansiedad, hasta suicidio).

SUGERENCIAS PARA PROFESORES
Diagnosticar la situación (aplicar instrumentos diagnósticos para conocer la situación del curso).
Estar atentos a conductas que no son habituales en algún estudiante
Implementar políticas de prevención e intervención
Realizar campañas masivas
Romper la cultura del silencio
Hacer participar a los estudiantes y conversar con ellos sobre las consecuencias del bullying.
Potenciar las habilidades sociales
Fomentar la creación de un clima escolar favorable.
Enseñar a los espectadores pasivos a que cuando vean una agresión se la digan al profesor

SUGERENCIAS PARA LOS PADRES
Hacer preguntas abiertas directas generales de un modo natural
Qué hiciste hoy en el colegio
Del 1 al 7 como estuvo hoy de entretenido el colegio
Dime las dos cosas que menos te gustaron hoy del colegio
Hay alguien en tu colegio que no te guste
Dime los dos compañeros más molestosos de tu curso

SI DETECTA QUE SU HIJO ESTA SIENDO INTIMIDADO
Hágale saber que usted está de su lado
Que lo que le ocurre no es por su culpa
No se enoje (si actúa agresivamente no ayudará a su hijo)
Mantener la calma analizar y conocer mejor la situación
Acercarse a conversar con el profesor e intentar estrategias que comprometan las partes implicadas (familias y colegio)

SUGERENCIAS PARA LOS HIJOS
Ignorar al agresor, alejarse
Si lo agrede que intente no llorar ni enojarse no mostrar que lo afecta (es la reacción que espera el agresor), no significa que no se sienta herido, pero que no deje que lo note, después que lo cuente a sus padres.
Que responda con tranquilidad y firmeza (no soy lo que tú piensas)
Convertir los comentarios en chistes (que ropa tan ridícula llevas, me alegro que te hayas fijado)
Indicarle que el agresor es el cobarde
Que él no es el problema
Que busque un sitio donde haya un adulto y se quede allí.
Comentarle a un adulto, no es acusar, es pedir ayuda cuando se necesita

QUE HACE LA MAYORIA DE LOS PADRES
Suelen estar al margen del problema ya que la comunidad escolar mantiene la ley del silencio.
Cuando se entera, tiene poca claridad de cómo ayudar a su hijo

LO QUE NO DEBE HACER
Amenazar al agresor
Instigar a su hijo a que se defienda con agresión, no te dejes pegar, tienes que ser más fuerte. (Pretender que su hijo soluciones su dolor con más presión produce el efecto contrario, se siente más débil)
Irrumpir en el colegio ocasionando un escándalo con el profesor y padres del agresor
Sobreproteger a la víctima y alejándolo de situaciones conflictivas
Cambiarlo de curso, de colegio, permitir que falte.
No darle importancia al problema o negar su existencia obligando al hijo a que se someta al hostigador con el argumento de que cuando se canse dejará de molestarlo.
Esperar no sirve de nada, consentir el maltrato es permitir que haya más víctimas

QUE PUEDEN HACER LOS PADRES
Apoyar emocionalmente a su hijo
Ayudarlo a superar el problema
Enseñar estrategias para defenderse de las agresiones y burlas

SI HA OCURRIDO UN HECHO
Trabajar con los padres del agresor, investigar las causas y apoyarlos en el manejo de soluciones
Reunirse con la víctima y apoderado en un espacio seguro y de confianza
Dar crédito y no enjuiciar
Reunirse con el agresor y sus padres, evitar el etiquetamiento
Realizar un diagnostico
Tomar medidas

AFRONTARLO
El primer interlocutor debería ser un profesional del colegio
Partiendo por el profesor jefe
Ayuda una política de comunicación escolar
Si el profesor no da respuesta, con la coordinadora del ciclo, o psicólogo
Plantear las necesidades de que el colegio aborde el tema de un modo estructurado.
La unión de los apoderados es fructífera

DEBEN PARTICIPAR
La dirección (lineamientos, capacitación, estratégicas)
Docentes (realizando actividades, potenciando habilidades)
Padres (estimulando el desarrollo socioafectivo del niño, informándose en qué consiste el problema, y de qué manera puede apoyar)

Ninguna forma de acoso escolar debe ser tolerada
No se trata de una parte normal del crecimiento
Semana anti bullyng donde todo el país se une
Firma de carta compromiso de los establecimientos educacionales
Potencian el desarrollo de habilidades sociales

NINGUNA ESTRATEGIA POR SI SOLA ERRADICA EL BULLYNG
Responsabilizar versus culpabilizar
Ser proactivo
Desarrollar estrategias reactivas de atención al problema
Implementar estrategias proactivas que aporten a la prevención

Es indispensable la creación y redacción de una política clara que contemple la postura del establecimiento educacional frente a este problema.

ACCIONES
Debate en la sala de clases
Construir un código de conducta para la sala de clases que contemple la no tolerancia frente a acciones de intimidación, estableciendo normas claras contra los agresores, la intimidación y el matonaje.
Implementar un teléfono de contacto para padres y estudiantes

EL ABUSO NO ES NORMAL NI SE TRATA DE BROMAS

EL OBJETIVO ES AYUDAR A QUE NUESTROS NIÑOS Y JOVENES NO SUFRAN EL PROBLEMA QUE CAUSA UN DAÑO PROFUNDO EN SU PERSONA, EN SU FAMILIA, EN EL COLEGIO Y EN LA SOCIEDAD.

LOS APODERADOS TENEMOS EL ROL CENTRAL DE VELAR PORQUE NUESTROS HIJOS SE SIENTAN BIEN EN EL COLEGIO, SOLO ASÍ PODRÁN DESARROLLARSE FAVORABLEMENTE Y APRENDER.

PADRES COORDINADOS FACILITAN LA TAREA FORMANDO UNA RED DE PROTECCION

LOS ABUSOS NO SON UN TEMA DE AHORA, SIEMPRE HAN OCURRIDO, PERO HOY PODEMOS VER LO QUE ANTES NO VEIAMOS ESTAMOS MÁS INFORMADOS, EXISTE MAYOR CONCIENCIA DE LA IMPORTANCIA DE FRENAR LOS ABUSOS Y EL DERECHO DE SER TRATADO CON RESPETO.

Fomentar la confianza en los niños ayudaría a enfrentar y superar el bullyng

No tomarse la victimización personalmente y buscar ayuda en vez de venganza, son algunos de los consejos que arrojó un estudio realizado en la U. de Macquarie, Australia.

Un nuevo estudio australino de la Universidad de Macquarie identificó factores que pueden ayudar a los niños a superar la victimización y a bajar el impacto de sufrir consecuencias tras ser agredidos (bullyng). La investigación concluyó que ayudar a los niños a desarrollar ciertas características puede prevenir depresiones, ansiedades y problemas de comportamiento a futuro.

La mayoría de los niños experimenta algún tipo de acoso a medida que van creciendo. Un estudio publicado por Cross y colegas en 2009 sugirió que al menos uno de cada cuatro menores sufrirá de bullyng en algún momento. Sin embargo, no todos los escolares les afectará de igual forma y algunos se recuperan mejor que otros. La doctora Puneet Singh, profesora del departamento de Psicología de la U. de Macquarie, identificó distintos factores que ayudan a los niños a enfrentar una situación de acoso.

“Desafortunadamente, muchos alumnos serán víctimas de acoso durante el periodo escolar y la sensación de víctima puede durar hasta la edad adulta”, dijo Singh a Physorg, “por eso, todo dependerá de la personalidad y de la habilidad que tenga el escolar para sobrellevar la situación”. La investigación sugirió que los niños que tienen más confianza en sí mismos, más capacidad para resolver problemas, que se centran en los positivo y manejar la ansiedad y estrés tienen menos posibilidades de deprimirse. Aquellos que tienen la capacidad de no culparse a sí mismo por algo y que no tomen la victimización personalmente serán menos propensos a marcar el paso con una situación de acoso escolar.

Según Singh, la recomendación ante algún acoso es actuar y buscar apoyo, no venganza. “Los niños que no devuelven el acoso o golpe tienen menos probabilidades de tener problemas de comportamiento”.

Además, recalcó, la importancia de ayudar a los menores a desarrollar su confianza en sus propias habilidades para que sientan que tienen el control de la situación. Lo ideal, dijo, es que los padres y profesores fomenten las habilidades de confrontamiento ante situaciones de estrés y acoso. “No es sólo lo que hacen los niños ante un enfrentamiento, o cómo actúan al ser intimidados, también es qué piensan de ellos mismo, esto es lo que les ayudará a sobrellevar las situaciones”, explicó a Physorg.

por La Tercera - 24/09/2010

Estudio demuestra que el bullying afecta a todo el curso: el Simce baja hasta en 14%

Investigación comprobó que, pese a que la violencia es mayor en básica, los efectos se sienten más en media.
por Luna Rosenmann
Hace tres semanas, la comisión de educación del Senado aprobó el proyecto de ley sobre violencia escolar, que pretende poner coto a los índices de matonaje estudiantil que se han detectado en los colegios.
La iniciativa cuenta con el respaldo del Ministerio de Educación y concita bastante apoyo a nivel ciudadano, porque se ha demostrado que los problemas de convivencia al interior de la sala de clases no sólo afectan emocional y sicológicamente a los niños, sino que impactan negativamente en su rendimiento escolar. Pero, ¿cuán grande es el efecto? Es lo que buscó responder un estudio hecho por las investigadoras María Isabel Toledo y Virna Gutiérrez, de la Universidad Diego Portales; y Abraham Magendzo, de la Academia de Humanismo Cristiano.
El trabajo se realizó en base a un cuestionario autoaplicado a 25 mil 200 estudiantes, pertenecientes a 885 establecimientos municipales, subvencionados y particulares pagados de la Región Metropolitana.
El 40% de los estudiantes encuestados de enseñanza básica se considera víctimas de intimidación verbal. El 13% es insultado o descalificado, al menos, una vez a la semana, otro 9,3% diariamente y un 15% recibe insultos una vez al mes.
Otro 30% de los alumnos entrevistados dice haber sido golpeado durante el semestre y, de entre ellos, uno de cada 10 niños acusa sufrir maltratos, al menos, una vez a la semana, el 10,3% es agredido una vez al mes y el 1,3% declara recibir golpes diariamente.
En enseñanza media, los índices de violencia son menores: un tercio de los estudiantes dice recibir agresiones sicológicas y, de ellos, el 5,4% escucha insultos, al menos, una vez al día. Sólo uno de cada 10 jovenes es víctima de agresión física.
La explicación que da Magendzo es que con el pasar de los años los estudiantes toman conciencia de la gravedad del bullying. "La edad más crítica es a los 12 años, pero más adelante los menores comienzan a entender el tema y comprenden que la agresión produce mucho daño", aclara.
Sin embargo, es en la educación media cuando se nota el impacto entre intimidación y rendimiento. En tercero medio, según el estudio, el Simce del curso baja hasta 14% cuando hay matonaje en él. Para los expertos, esto demuestra que el bullying tiene un efecto a largo plazo: pese a que los índices son mayores en la enseñanza básica, en este nivel no existe una relación significativa entre matonaje y rendimiento. El efecto se nota recién en la enseñanza media.
Según los expertos, el impacto, a nivel individual, se produce porque el proceso de aprendizaje está marcado por las emociones. En otras palabras, para poder aprender, hay que tener una predisposición positiva y una alta autoestima, que permitan tener sensaciones de logro.

Pero en las agresiones no sólo participan los intimadores y sus víctimas. El resto del curso también juega un rol, ya sea como ayudante del agresor, testigo o apoyo de la víctima. Y ello explica por qué todo el rendimiento del curso se ve afectado. "Se genera un clima de desagrado, violencia y desorden en la sala, por lo tanto no hay condiciones para estar seguro y tranquilo, lo que deteriora la posibilidad de aprender", explica María Isabel Toledo.
Los niños agredidos se restan de las actividades pedagógicas, lo que, a su vez, impacta en las actividades de toda la escuela, debido a que el aprendizaje es colectivo, por lo que las preguntas y acotaciones de los pares también alimentan el aprendizaje propio de los niños. "Los aprendizajes son masivos, se aprende de las preguntas del resto y el bullying excluye a alumnos que podrían ser un gran aporte", agrega Toledo.
A ello se agrega que en la adolescencia la relación con los pares es más importante. "Los jóvenes buscan formar una identidad propia y desapegarse de los padres, por lo que es muy importante para ellos que su grupo de compañeros de curso los acoja", dice Ernesto Treviño, académico de la UDP.
Por todos estos factores, según pudo comprobar el estudio, el matonaje es el factor que más influye en el clima escolar y éste, a su vez, es, dentro del aula, lo que más impacta en el aprendizaje.
Es por esto que los investigadores recomiendan prevenir el bullying desde edades tempranas y no sólo cuando se presenta.
Los colegios municipales son los que presentan un mayor porcentaje de intimidación constante
Ser golpeado o insultado varias veces al día por compañeros de curso es considerado como una intimidación intensa por los expertos.
Y es este tipo de agresión el que sufre casi la mitad de los alumnos de colegios municipales, que en un 48,6% de los casos asegura ser intimidados más de una vez durante la jornada. Incluso, entre enero y agosto de este año, el Mineduc recibió 575 denuncias por maltrato en ese tipo de establecimientos.
La intimidación intensa también la sufren cuatro de cada 10 alumnos de colegios subvencionados.
Para los estudiantes de colegios particulares pagados, el problema es mucho menor, ya que sólo un 11,4% de ellos acusa ser intimidado varias veces al día por uno o más de sus compañeros.
Lo que sí se da con más frecuencia en este tipo de colegio es la intimidación esporádica. Un 38,3% de los alumnos de estos planteles dice ser acosado una vez al mes.
Esta práctica no es tan recurrente en las escuelas municipales, donde sólo un 27,2% de los jóvenes es maltratado mensualmente. En los establecimientos subvencionados la cifra alcanza un 34,6%.
En cuanto a las víctimas en riesgo de cronificación, que son atacadas una o dos veces a la semana no hay grandes diferencias.

Educación en Chile:Primera radiografía del fenómeno del bullying escolar:

Un tercio de los niños de quinto básico se siente víctima del matonaje

Uno de cada cuatro estudiantes se siente infeliz en el colegio. La sala es el principal lugar de agresión en la Enseñanza Media y en los establecimientos privados se sufre más bullying que en los municipales. Son conclusiones de un estudio encargado por el Mineduc sobre la agresión entre compañeros.

No era la primera vez que María Paz Carvajal iba al Colegio Crisol a conversar sobre la situación que estaba viviendo su hijo Vicente, de 7 años, alumno de 2° básico. Ese día, ella se había reunido con la jefa de UTP. Intentaba impedir que el hostigamiento que estaba sufriendo el niño por parte de sus compañeros llegara a ser irreversible. Pero fue demasiado tarde: al salir del encuentro vio al niño con los brazos ensangrentados después de caer por una mampara de vidrio al huir de sus compañeros.
La madre del menor que esta semana causó conmoción por sufrir bullying terminó con su hijo hospitalizado en el Sótero del Río. Hubo que realizarle una cirugía plástica en los brazos y le espera una rehabilitación de un mes para volver a mover las manos. Vicente le rogó a su mamá que "nunca más quería ir a ningún colegio".
Hasta ahora no había investigaciones en Chile que hayan estudiado acuciosamente la agresión escolar. De ahí la relevancia del estudio "Relación entre intimidación y el clima en la sala de clases y su influencia sobre el rendimiento de los estudiantes", del Ministerio de Educación, desarrollado por la académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales, María Isabel Toledo, junto a los especialistas Abraham Magendzo y Virna Vaneza.
La investigadora tomó como muestra 31 colegios de la Región Metropolitana, y encuestó a fines de 2009 a 841 alumnos de 5° básico y 749 de 3° medio. Eran estudiantes de dependencias municipales, particular subvencionadas y particular pagadas. Además, midió la diferencia entre hombres y mujeres al agredir a sus pares.
Esta es la radiografía del bullying.
Niños atacan en grupo
Desgraciadamente, el caso de Vicente no es un hecho aislado. La intimidación escolar existe en todos los colegios, y entre hombres y mujeres. Es una de las conclusiones del estudio del Mineduc.
Lo cierto es que siempre ha existido un niño que suele ejercer temor en los compañeros. O un respeto excesivo. Pero si antes era habitual la figura del matón del curso, quien agredía al grupo de compañeros, se dio vuelta la tortilla: ahora los victimarios atacan en grupo y la víctima suele estar sola y tener determinadas características. "El agredido tiene una mezcla de lo individual y lo social que no le permite defenderse. Porque si a él le pegan y da una patada de vuelta, produce conflicto y el bullying se acaba", explica Toledo. Eso no significa, sin embargo, que haya casos en que se ejerza intimidación uno a uno.
De acuerdo con la experta, no son sólo alumnos los que influyen en la violencia dentro del aula. Hay profesores que facilitan el bullying : el autoritario, el que tiende a llamarle la atención a un alumno en especial, el que ridiculiza... Ese profesor, quizás inconscientemente, dicta la pauta respecto de a quién hay que molestar. O al contrario: también incentiva el bullying el profesor que no pone ninguna norma y deja que todo pase en la sala de clases.
Un caso así fue el que describió María Paz Carvajal: cuando Vicente le dijo a su profesora de inglés que era golpeado, ella le dio hojas para que pintara.
Víctimas en 5° básico: uno de cada tres
En Chile, uno de cada tres niños de quinto básico es intimidado (30%), el triple que en Suecia y el doble de Canadá. Pero el escenario es todavía peor. A esta edad la intimidación está recién comenzando, explica Toledo, por lo que se espera que en el peak -en 7° u 8° básico- las cifras lleguen hasta el 50% de intimidación.
El tipo de intimidación varía con el tiempo: en quinto básico predomina la agresión física; en 3° Medio, la verbal.
La académica explica que hay algunos factores que hacen que en Chile haya más intimidación entre escolares que en el resto del mundo: "Los chilenos tienen ese humor en que se tiende a molestar a una persona todo el tiempo. Además, la violencia intrafamiliar facilita el bullying , ya sea en calidad de agredido, perpetuando el modelo, o de agresor, imitando el comportamiento de los padres", señala.
La sala de clases, lugar de intimidación
Todos los estudios internacionales señalan que en la sala de clases se produce la mayor cantidad de agresiones. En los alumnos de básica, el primer lugar de intimidación es el patio del colegio (26%), seguido por la sala (24%). En enseñanza media, en cambio, el aula es el principal lugar.
A medida que van creciendo, los encuestados señalaron sentirse menos seguros en su sala y menos felices con su curso. El 32% de los intimidados es víctima de un compañero de su propio curso, y sólo el 12% de un alumno de un curso superior.
Colegios particulares, los más intimidados
Contra todo pronóstico, no son los colegios municipales donde sus estudiantes identifican mayor intimidación. Al contrario, son los colegios privados los que presentan más casos de bullying .
En quinto básico, el 45,6% de los niños de colegio particular ha sufrido agresión verbal, contra el 42,8% de los municipalizados. Lo mismo sucede con la agresión física, en que la comparación es del 31% en privados contra el 28,5% en estatales. Según Toledo, no puede establecerse una razón de por qué a mayor nivel de ingresos, mayor agresión. "Pero se tiende a pensar que en los sectores más bajos se puede identificar menos la violencia entre pares. O que, al contrario, que en un colegio particular, al ser tan exitista, haya mucha competencia y que esto provoque la agresión entre los compañeros".
En 3° Medio la situación varía, y aunque sigue habiendo más intimidación en los colegios particulares -incluso hay más bullying verbal en ellos- hay más violencia física en los municipalizados.
El bullying afecta el rendimiento
Toledo quiso estudiar qué efecto tenía sobre el clima escolar y el rendimiento académico que un niño sufriera intimidación en la sala de clases. Y descubrió que en la educación básica la intimidación perjudica tanto el clima como el rendimiento de los involucrados. Sin embargo, en 3° medio, luego que los estudiantes ya han pasado varios años con un clima escolar poco proclive, el bullying afecta no sólo a los involucrados, sino al curso completo. Esto demuestra, señala Toledo, que los efectos de la intimidación son acumulativos.
Tercero medio: decae el bullying
Hacia el fin de la época escolar, en 3° y 4° Medio, la intimidación tiende a disminuir drásticamente hasta el 11,1%. Es decir, uno de cada 10 niños es intimidado, y no uno de cada tres, como en el ciclo anterior.
Este fenómeno se repite en todos los países, donde el bullying tiende a desaparecer en segundo medio, aunque en Chile el 4,2% de estos estudiantes dicen ser agredidos todos los días. Es decir, cuando en el resto del mundo la intimidación tiende a desaparecer, en Chile recién está alcanzando a los países desarrollados.
El bullying persiste y no es un caso aislado, como suelen decir los directores de colegios. "En los colegios se tiende a negar la intimidación porque la mayoría de los colegios son pagados, y si se muestra el problema tiende a decaer la matrícula. Además, identificar un problema siempre implica hacerse cargo, y eso es lo más difícil", explica Toledo.
El estudio fue comentado por los profesionales Ana María Arón, Bernardo Araya y Pablo Madriaza.
¿Qué hacer si...?
Si mi hijo es víctima de bullying
1. No partir desesperado a buscar al victimario.
2. Demostrarle al niño intimidado que lo que está pasando no es responsabilidad de él.
3. Dar aviso inmediato al colegio y buscar una estrategia conjunta para abordarlo, "sin dar nombres". Si se identifica al agredido y agresores, lo más probable es que continúe la agresión.
4. Se debe llevar a terapia si presenta baja autoestima, problemas de sueño o enfermedades psicosomáticas.
5. Lo ideal es no cambiarlo de colegio de inmediato, sino conversarlo y "negociarlo" con la psicóloga. Si se hace inmediatamente, el niño se siente tan dentro del rol de agredido, que puede seguir siendo intimidado, y un segundo bullying es lo peor que le podría pasar.
6. Se deben reforzar sus amistades y desarrollar habilidades que hagan que se destaque por algo distinto al resto, como por ejemplo tocar un instrumento o practicar deporte.
Si mi hijo es el agresor del curso
1. No castigarlo de inmediato. Explicar que lo que está haciendo causa sufrimiento a otra persona.
2. Establecer sanciones en caso de hacerlo a futuro.
3. Enseñarle a resolver conflictos.
4. Identificar por qué buscan llamar la atención molestando a otros. El que agrede no es el más fuerte, sino muchas veces el que requiere más atención.
Fuente: María Isabel Toledo, Facultad de Psicología, UDP.
En cifras
28% De los escolares dice no sentirse feliz en su sala de clases.
30% De los escolares de 5° básico fueron agredidos el mes pasado.
51% De intimidación es lo que perciben los profesores.
30% De los estudiantes se siente excluido de las actividades que se realizan en clase.
4,2%De los alumnos es agredido varias veces al día.
43% De los escolares dice haberse sentido agredido por otro compañero.
24% Del bullying sucede en la sala de clases.
10% Más de intimidación sucede entre los estudiantes hombres.

Por Marisol Olivares